martes, 15 de julio de 2008

Londres. Crónica de nuestro paso.








Lunes 23/6/2008: Ya estamos en Londres. El Eurostair muy bueno, rapidísimo, llegamos a St. Pancras, luego, sólo tres estaciones de subte para alcanzar el departamento y… lo más importante: escaleras mecánicas para facilitarnos la vida con nuestro compacto equipaje! De todas formas planeamos un día tranquilo porque, verdaderamente, estamos cansados.Fuimos a St. Paul Catedral, luego cruzamos el Millenium Bridge y terminamos el día en la Tate Modern Gallery. Curioso trio arquitectónico, aunque diverso, una unidad indiscutida.En la Tate, por momento nos desorientamos, por momentos nos divertimos mucho. Es que la pintura moderna es tan distinta a lo que veníamos viendo! Algunos Miró, Picasso y Pollack se destacaron. Un capítulo aparte (y punto de conexión con París) son las Water Lilies de Monet que se consideran como precursoras del arte abstracto. Interesante: su evolución artística pasó desde su perfil impresionista esforzado por captar la fugacidad de la luz y sus matices, hasta terminar abstrayendo tanto las formas que, finalmente, sus obras hacia el final de su vida, termina siendo arte moderno. En estos días se subastó acá en Londres un original en 40 millones de pounds (multipliquen por 6 y llegan a los dólares que multiplicados por 3 y algo ¿todavía? les dan los pesos). Una suma inimaginable.A juzgar por nuestros pies, seguimos cansados. Veremos cómo nos reponemos para mañana.
Martes 24: Arrancamos relativamente temprano para llegar al cambio de guardia en el Palacio de Buckingham. Ceremonia que convoca diariamente a cantidades de turistas siempre que la reina esté en palacio y, en consecuencia, la bandera está izada. De lo contrario, no hay cambio de guardia (tampoco bandera). Vimos pasar de un lado a otros caballos y guardias ornamentados, la banda tocando temas variados (desde pasodobles españoles al tema de la película de Superman…). Creo que disparamos toneladas de fotos que después nunca más volveremos a ver. Y la filmación, ídem, fue tan larga que nos quedamos sin baterías.Terminado el cambio de guardia, nos dispusimos a cruzar St. James Park. El verano es tan valorado en estas latitudes que es muy grato ver cómo la gente retoza en el pasto, al mediodía, salen de sus oficinas para comer algo rápido al aire libre. La noción de espacio público, la manera en que lo cuidan y disfrutan es bien distinta a la nuestra (tanto en Paris, como en Londres nos resultó curioso que los asientos en los parques son móviles, ya sean sillas (París), como reposeras (Londres). Siguen la orientación del sol.Al finalizar el cruce por St. James Park, pasamos por Downing Street, sede de las oficinas del Primer Ministro Británico, todo muy custodiado, seguimos hasta la Abadia de Westmister. Entramos. Es un lugar espectacular. Lamento que no permitan filmar o fotografiar porque merece mayor celebridad y la “popularidad” que dan la multiplicación de imágenes. Sus vitraux son impecables, muchas de sus esculturas también. Los sepulcros los salteo, pero me detengo en la nave central, lugar de coronación de los Reyes. Basta mirar y abstraerse pensando en que en ese mismo espacio desde hace tantísimos siglos, los Reyes y Reinas del Reino Unido han sido coronados allí. Es fácil imaginar el clima, los coros, el órgano, la emotividad del lugar. La silla de coronación también tiene lo suyo. La pobre está en exhibición, no se volvió a usar desde que Isabel II fuera coronada hace ya tantos años (las fotos de entonces la muestran tan joven….). Estar en Inglaterra y no ponerse a pensar en la razonabilidad de la monarquía es imposible. Me sale por un lado un sentimiento racional de rechazo, ¿qué causa excepcional puede hacer que estos Windsor tengan facultades especiales distintas al común de los ciudadanos? Sin embargo, por otro lado, creo que es un bloque robusto que ensambla en una delicada tensión con el resto de la arquitectura institucional británica. Además, es un formidable enterteinment a mi gusto mas divertido que Big Brother o Dancing with the Stars…Cruzamos por el Westmister Bridge y nos quedamos prendados de la vista panóramica ofrecida por el Big Ben (que de tanto en tanto dejó sonar sus campanas) y la House of Parliament, tan linda pero tan linda, que la suelen llamar el “Palace” of Westmister.Volvimos porque teníamos entradas para el Teatro, Chicago The Musical, nos esperaba.Ir a ver musicales a West End es otra actividad que esta ciudad pródiga ofrece. Y fue, tal como esperábamos, perfecto. La pieza es más que conocida, las canciones reconocibles y la historia también de manera masiva por la película. Sin embargo, ver las acrobacias, la precisión de los movimientos, la manera en que luego de exigidos números de danza, siguen cantando con total naturalidad es formidable. Ni hablar del mensaje acerca de la falsedad de la justicia (que si bien se refiere a Chicago, Estados Unidos en plena post guerra, bien puede tener carácter transitivo…). Volvimos a medio metro del piso, casi bailando.
Miércoles (ufis, cómo pasa el tiempo!):La trasnochada nos dió licencia para dormir un rato más.Mientras nos preparábamos prendimos la tele y vimos como Gordon Brown, primer ministro, se presentaba en la House of Commons, y rendía cuentas sobre acciones gubernamentales referidas a: Salud Pública, inversiones británicas en Zimbawe, posición británica acerca de la situación dudosamente democrática de Zimbawe, aceptación de testimonios anónimos en caso de episodios de interés nacional e inversiones en el sector energético para enfrentar la difícil situación por precios, agotamiento de los recursos naturales y daño al medioambiente. No sólo explicaba, sino que, recibía críticas inmediatas y… lo mejor, contestaba de inmediato. Sabía de lo que hablaba. No estaba guionado. Debate, intercambio de ideas, respeto, responsabilidad, todo transmitido en vivo por la BBC. El nivel de transparencia de este país es increíble e inimaginable para nuestras cabezas argentinas donde no tuvimos ni siquiera la oportunidad de tener un debate presidencial con todos los candidatos. En un país donde asistimos en silencio sin notar siquiera (al menos masivamente), que la principal candidata no habló durante toda la campaña y cuando lo hizo, fue cuándo, cómo y con quién se le antojó. Me da tanta bronca. Ahora, los resultados a la vista. Tarde. Mejor, volvamos a Londres.




Salimos casi al mediodía y como tenemos cena con amigos, nos focalizamos sólo en … el Museo Británico. Pavada de plan. No hay manera de abarcarlo, es enorme, algo parecido al Louvre. La ventaja que tiene es que es tan monumental su contenido (en el sentido literal de la palabra) que con sólo deambular por sus salas uno puede tener una idea de las columnas, efigies, templos casi completos! traídos (o robados… ejem….) de las culturas antiguas de Egipto, Asia. Las vedettes excluyentes son las momias egipcias, la explicación de la técnica, lo que significaba para esa cultura: vida eterna (y algo de eso debe haber porque esos pobres esqueletos están allí viendo como los visitantes pasan y pasan sin decir ni mu!).Un capítulo aparte ofrece el patio central, realmente maravilloso. La arquitectura impecable, no tendrá tanta prensa como la Pirámide del Louvre pero… debiera tenerla. Diseño del arquitecto Foster (que estaría por hacer algo en Puerto Madero, creo), luminoso, dá una clara sensación de altura e integración entre las plantas antiguas y una cilíndrica nueva que contiene como pieza destacada la sala de lectura (que no pudimos ver lamentablemente porque estaban preparando una exposición temporaria).Finalmente, a las 7 cenamos en la Oxo Tower, sobre el Támesis. Un restaurante encantador con una de las mejores vistas aéreas de Londres. Ahora estamos de regreso. Mañana nos espera la Torre de Londres….Nighty Nights!
Jueves 26:Lo primero que hicimos fue dirigirnos a la Torre de Londres. Tratamos de acercarnos con el Tube lo máximo posible, pero igual quedamos lejos. Fuimos aproximándonos por el muelle e hicimos una linda caminata que nos fue descubriendo de a poco a la Puente de Londres. El puente de Londres tiene muchos años (como todo en Londres…) y fue el primero en construirse para unir los dos lados del río. Tiene una ingenieria que le permite, aún siendo monumentalmente robusto, abrirse para dejar pasar embarcaciones de gran porte. Luego llegamos a la Torre. Construida inicialmente como Palacio, fue a medida que sus habitantes se sintieron amenazados, rodeada por varias construcciones casi siempre enfatizada en los extremos con Torres también. En total creo que contiene 20 Torres. Llaman la atención los cuervos que “crían” porque supuestamente mientras estén, habrá monarquía. La “puerta de los traidores” es también un sello distintivo porque la Torre, fue a medida que se convirtió en una fortaleza y protegida por el río (que por entonces estaba más cerca porque no estaban construidos los muelles) albergó muchos prisioneros “célebres” acusados de traición. La mayoría no salió nunca más. De la que más sé es de Ana Bolena, segunda esposa (de un total de 6!) de Enrique VIII. Pero no voy a escribir sobre eso porque es mucho. Sorry!De todas formas, a mí, lo que más me llama la atención del lugar es la exhibición de las Joyas de la Corona. Qué coronas! Qué Diamantes! Mientras hacemos la cola para aproximarnos a la cinta que nos “transportaba” frente a las coronas (no se puede quedar uno quieto, ni sacar fotos, of course!), proyectaban el video de la última coronación, y la descripción en detalle de las todas las coronas exhibidas. Son realmente impresionantes.Luego de tanta historia, nos fuimos…. a zona shopping. Bond Street, caracterizada por las grandes marcas que allí se ubican. Al igual que lo que vimos en París, nada es alcanzable a nuestros bolsillos con pesos devaluados, pero….hay que estar actualizados, qué tanto! Así que nos sumergimos: Dolce Gabbana, Gucci, Donna Karan NY, Burberry, Jimmy Choo, Armani, Rolex y… la estrella londinense (a la vuelta de Bond Street, en Bruton Street), Stella Mc Cartney. La maison es divina, tiene dos pisos, escaleras importantes, ambientes dedicados a los distintos segmentos de la colección (ropa, cosméticos, zapatos, lenceria). Seguimos luego por Oxford Street y cuando estábamos a punto de abandonar y volver, se nos reveló el edificio de la tienda Liberty que tiene detrás a la célebre Carnaby Street. No pudimos dejar de ir. Allí estuvimos. Finalmente, arrastrando, volvimos.
Viernes 27 (último día de vacaciones “técnicamente hablando"):El tiempo se nos escurre, y tenemos que comenzar a resignarnos a anotar los destinos que postergamos para la próxima. Esta ciudad es extraordinaria. Decidimos no postergar Notting Hills, Portobello Market. Es un rincón tan lindo, tranquilo. Deambulamos por las calles, nos sorprendimos con las curiosidades que encontramos en la feria de antigüedades y cuando llegamos a la parte de la feria de frutas y verduras, comenzamos el regreso.Era hora de almorzar y Julio propuso ir a un pub. Y fue una excelente idea! Sun in Splendour era el nombre, con mucha madera dentro, unas arañas hermosas, y todas las sillas…. distintas. Primera sorpresa, autoservice. Uno debía dirigirse a la barra, pedir lo que quería, pagar, llevarse la bebida y esperar luego la comida, que fue, el clásico británico “fish and chips” (según el lugar era las “best in town”). Interesante el fluir de los parroquianos hacia la barra para reponer sus bebidas, dejando cuidadosamente en un rincón de la barra, los vasos que iban terminando. Otra interesante conclusión que sacamos fue que por esa razón (autoservice) es que veíamos tanta gente tomando a la hora del rush hour en las puertas de los pubs todos los días. Sencillamente, entran, compran su bebida, y salen a tomarla. En ese caso, los vasos van quedando en el alfeizar de las ventanas (Nota: alfeizar es una palabra aportada por Julio…). Pero… ¿por qué salen? Sencillamente, porque la mayoría fuma y ya no puede hacerlo dentro de los lugares públicos. Los londinenses dicen que durante siglos han mantenido la tradición del disfrute de un buen trago en los pubs, y que la prohibición no va a terminar con ella. So, siguen disfrutando, pero respetando las reglas, tomando y fumando, en la puerta del pub. Créanme que es increíble la cantidad de gente que se arremolina en la puerta de los pubs día a día. Sorprendente. Eso sí, yo no podría seguirles el ritmo. Salen del trabajo, se toman un trago, luego siguen a sus casas. ¿Cómo llegan??? El ritual es muy transparente, quiero significar, no es algo reducido a hombres grandotes con traje, son todos mayores de edad, sin distinción los que interactúan alegremente en las veredas. Se los ve relajados, como en los parques.Finalmente, fuimos a Convent Garden, otro rincón que me encanta. Lo habíamos intentado el día que fuimos al teatro, pero, sencillamente, nos perdimos! Esta ciudad es muy difícil, les aseguro. De día, con los mapas públicos zonales las cosas se hacen más o menos llevaderas pero de noche, sencillamente, nos perdimos. Igual, siempre es interesante y segura fuente de sorpresas perderse en estas ciudades.
También… es difícil despedirse de estas ciudades, pero todo llega a su fin, y es el caso de estas lindas e intensas semanas. En estos momentos, lo mejor es recordar esa investigación sobre la felicidad que decía algo así como que, aquellas cosas que nos dan satisfacciones pero a las que nos “acostumbramos” finalmente no nos dan la felicidad que supuestamente esperábamos de ellas antes de tenerlas (por ejemplo, “quiero tener un plasma!, y cuando lo tenés, finalmente parece que siempre hubiera estado allí, como si nada). En cambio, aquellas que nos dejan un sabor de “quiero más!!” sin que nos terminen adormeciendo con lo cotidiano, esas sí, son las que nos proveen la felicidad que proyectamos en ellas cuando nos proponemos alcanzarlas. Bueno, sé que es complicado, pero… me entienden, no????
Nos queda por delante disfrutar del regreso (luego de cerrar valijas) y como hermosa motivación, encontrarnos con nuestros seres queridos en Buenos Aires. También de nuestras cosas y de nuestra ciudad. No tanto de nuestra realidad social y política. Este bálsamo de transparencia, nos va a hacer aún más difíciles de digerir nuestras oscuras torpezas e irracionalidades. Caramba. De todas formas, nada mejor que la lucidez para poder intentar cambiar las cosas.
Estos viajes estimulan los sentidos. Y los necesitamos bien despiertos! Los nuestros, están a full!!
Cheers, ale.

3 comentarios:

Suol dijo...

bueno bueno..... esta parte vinculada con los viajes fue una gran sorpresa y por supuesto que hallas compartido con Julio el viaje, bueno como se dice en ingles "too much",buenisimoooooooooooo..... y por supuesto leì con muchisima atenciòn Londres..... y es fàcil imaginar el porque...... leerte fue como el "Volver a Vivir" de Blackie..... uhmmmmmmmmmmmmm aqui me denoto la edad.... pero q va.... q importa el nùmero.... lo importante es còmo se viven los años que van transcurriendo.... y te aseguro q cuando tengo la oportunidad de hacer el revival de muchos momentos de mi vida.... me siento tan pero tan colmada.... q no sè si me comprendes.... aunq descuento que sìiiiiiiiii...... seguro que Londres es una ciudad apasionante..... una disgresiòn sin embargo.... de alguièn q pudo vivirla como un ciudadano extranjero radicado alli durante cuatro años...... y si bien comparto lo que hablas de la transparencia, y la comparas con la de los argentinos, te puedo asegurar que ellos para mi han sido unos genios que vendieron al mundo q son "lo màs"..... pero.... que cuando tenes la oportunidad de vivir al lado de ellos..... llega un momento que extrañas Buenos Aires, su gente, sus calles, su belleza, lo latino tanto pero tanto.... q TE PLANTEAS, AL MENOS EN MI CASO ASI FUE.... "BASTA, QUIERO VOLVERRRRRRRRRRRRRRRRR"..... porq al lado de esa ciudad maravillosa, hay otras cosas q faltan , fundamentalmente la demostraciòn de los afectos...... sabes lo que es q pasen los dias y los dias y NUNCA SUENE EL TELEFONO EN TU CASA.... que tengas que planear con muchisima anticipaciòn cuando queres ir a visitar a alguien, y q despues no te cuestiones el haberte olvidado agradecer "por escrito" la invitaciòn.............. bueno ciudad bellisima y atrapante... con mucho para descubrir.... pero nosotros tenemos nuestra Buenos Airres querida y su gente, que mal o bien, siempre añoramos..........
Pero de nuevo me encantò leer el viaje en su conjunto y el desafìo emprendido con Julio..... Siempre los recuerdo mucho y muy bien.....

Suol dijo...

uyyyyyyyyyyyyyyyyyyy, espero me apruebers,aunque sea con recortes mi comentario..... cariños su

Ale dijo...

¿Còmo no te voy a aprobar??? Te tomás el tiempo de leer este post que quiero tanto, lo enriquecès con tus comentarios màs que expertos, sos bienvenida!!!
Gracias, en serio, por el comment. La verdad es que este fue un viaje iniciàtico para ambos. Ademàs, adoro Londres, y recorrerla con Julio fue una experiencia que nuncia olvidarè.
Es cierto lo que decìs con respecto a las perspectivas, pero, vos sabès, los contrastes... hacen que las cosas se vean tan diferentes! me pareciò interesante explorarlos conceptualmente. Nada es definitivamente bueno ni malo, pero el "todo" puede verse potenciado si sabemos reconocer lo mejor de modelos tan diferentes.
Que vos hayas reconocido Londres y lo hayas visualizado como un "Volver a Vivir" de Blackie me alegra mucho, es señal que al menos en parte pude capturar aspectos reconocibles por una persona tan conocedora de la ciudad como vos.
Gracias Susana, en serio. Escribiendo estas Crònicas (comencè por las tres de Parìs) se iniciò està loca ruta por el blog que me està dando tantas alegrìas. Ojàlà tuviera en el blog los comentarios que me hicieron inicialmente en facebook. Ellos y su locura por alentararme son los responsables de que vos y yo,esta noche, estemos en contacto despuès de tanto tiempo. Què loco. Què lindo!!!