martes, 15 de julio de 2008

París III. Finale.






Sábado 21 de Junio: Comienza el verano! Todos a pasear! Fiesta de la musique!
La cena del 20 de Junio estuvo hermosa. No voy a entrar en detalles. Sólo que el restaurant se proyectaba con su velita y pétalos de rosa sobre la mesa hacia una plazoletita que parecía querer alcanzar con su extremo al Sena pero que, no podía, sencillamente porque aunque estaba a unos 50 metros un bloque edilicio se interponía. Muy relajado. Pinot Noir, magré de canard y otras exquisiteces. El resto caminata al borde del Sena, luna plena.
Oki. Estábamos en el sábado. Mirando y mirando el mapa de Paris descubrí que estábamos relativamente cerca de St. Sulpice Eglise. Con todo lo que escuchamos hablar de ella con respecto a la simbología de la fantasía del Código Da Vinci, no resistimos la tentación. Fuimos. Vimos (y pisamos) la Rose Line (fancy name according the novel) o como se llame de verdad. Está totalmente en recuperación, se ve que esto de la popularidad a gran escala la está poniendo en los circuitos turísticos y quiere estar a la altura de las circunstancias. Las mieles de la popularidad son purgadas con notas que dicen: “el obelisco y la línea que él proyecta sirvieron durante siglos a fines científicos, de ninguna manera reniegan del catolicismo”, “en la ventana que se ve “P y S”, no quiere significar Prior of Sion, sino, P…(no me acuerdo qué, ejem…) y Saint Sulpice”, etc., etc. En Metro nos fuimos a Les Halles, pasamos rápido (feo) y desembocamos en el Centre Pompidou. Es un lugar extraño y a la vez familiar. Fue lindo ver a toda la gente arremolinada en la plaza. Entramos a la librería. Compramos cuadernitos lindos (en la era digital, yo estoy reivindicando a las pequeñas libretas/cuadernos), carpetas lindas, todo lindo….A la vuelta estábamos un poco cansados, así que paramos a almorzar sobre el Sena en Chatelet. Unas Croque Madames fueron de la partida. Después… salimos a buscar a Crea. La hago bien corta: sí!! Me compré el piloto gris!!!Después… volvimos a ducharnos y volver a salir porque la consigna era no volver sin ver la Torre Eiffel iluminada. Y cuando nos proponemos algo… Pero antes, ni bien salimos nos cruzamos con un manicomio. Gente por todos lados, música por todos lados. En frente en Saint Severine estaban haciendo un concierto en el cual una Soprano te helaba la sangre con los matices de su voz, en la puerta el coro de la comunidad italinana cantaba canzonettas, y luego un bar cubano y luego, un grupo haciendo rap… ¿qué estaba pasando??Finalmente alcanzamos a la Tour Eiffel. La vimos con sus luces estándar, con sus luces estandar y sus luces intermitentes los primeros diez minutos de cada hora) y finalmente a medianoche con sus luces intermitentes sin sus luces estándar. Finalmente se apagó, buahhh, Para matar las penas fuimos a tomar vino blanco con un tableau aux fromages. En el camino nos cruzamos con un concierto en vivo masivo en la explanada de la Ecole Militaire. La última sorpresa la íbamos a encontrar al cruzar el Sena y ver que a sus orillas habia multitudes de jóvenes relajados, tomando, cantando, gritando… Y cuando digo orillas quiero significar desde Orsay hasta pasando Notre Dame. Cantidades. Cruzar la fuente de Saint Michelle fue un infierno de gente. Atravesar a las multitudes a esa altura de la noche (2 AM maso) era difícil. Y nosotros sin saber qué les pasa a esta gente??? Todos los sábados se pondrán así de locos?
Domingo 22 de junio: Bienvenido Verano. Ahh, entendimos. No, no se ponen siempre así. Sólo cuando celebran la Fiesta de la Musique. Aaaachalay, me parecía que tanto alboroto no era normal. La ciudad fue una fiesta popular. Y nosotros por ahí, como si nada. Pensándolo hoy, con la cabeza fresca, el alboroto de ayer se parece a nuestros alborotos cuando festejamos algún logro deportivo o el fin de año (anyway, ni en esas circunstancias somos tantos en la calle).Salimos a eso de las 12 y, Paris estaba como adormecida después de tanto jolgorio, sólo los turistas seguían frenéticos, los lugareños todavía dormían. Las veredas bastante limpias (teniendo en cuenta la batalla campal del día anterior…).Descansados nos propusimos caminar al borde del Sena y ver los puestitos que rara vez tienen algo interesante pero son adorables. Después, llegamos al Museo Rodin. The Danaide, mi favorita. Y luego… caminata al Grand Palais y exposición temporaria sobre Maria Antonieta. Una hora de espera (Julio, su paciencia… gracias!!! ), y luego, una exhibición larga pero compacta sobre la paradójica vida de una mujer criada por su familia Habsburgo, Casa de Austria, para ser Reina de Francia y terminó guillotinada por haberlo logrado.Volvimos. Tenemos que preparar el equipaje. Mañana muuuy temprano el Eurostair nos depositará en London St. Prancas. Mejor corto. Bye

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