domingo, 7 de septiembre de 2008

Breakfast at Tiffany's





Desde el primera escena y cuando aún no habian terminado de pasar los títulos del inicio, sentí que la película me conmovería. Audrey Hepburn, de espaldas, su peinado, su vestido, su aspecto impecable, baja de un taxi, parece muy temprano, no hay gente caminando en la calle, se detiene frente a Tiffany & Co, la espectacular joyería de la Quinta Avenida en Nueva York, mira alguna de sus vidrieras, luego sigue. Imperceptibles, una bolsa de papel y un café en sus manos sugieren el desayuno. Breakfast at Tiffany's.


Audrey es Holly Golightly, una joven que busca un lugar en el mundo, y por mundo entiende el que se deja entrever en fiestas neoyorkinas de la alta sociedad (cualquiera sea el significado y legitimidad del adjetivo "alta"). Busca que alguien la rescate y la convalide. Cuando se asusta, vuelve a Tiffany, ese lugar la hace sentir segura. Se mimetiza con estilo y gracia irreverente en un mundo inalcanzable. En la jungla urbana se protege con ropa increíblemente hermosa. No hay una prenda que no luzca perfecta y clásica. Cualquiera de ellas no podría ser hoy lucida sin ser capturada por interminables columnas, revistas, websites de la industria de la moda. Su exquisito gusto (llevado al extremo de cuidar detalles incluso para dormir, sola, en su cama.. cómo no recordar sus tapones de oídos que parecían coquetos aros, o sus antifaces de seda) eran su protección para enfrentar el mundo que se le revelaba ajeno. Con ellos, sentía que nada se le resistiría, que nada la dañaría. Con ellos, llegaría al príncipe azúl, que, tendria, por supuesto, una enorme cuenta bancaria. Esa Holly glamorosa, sofocaba a la original, que se le escapaba cuando no resistía silbar para alcanzar un taxi o treparse por las cinematográficas escaleras de escape para entrar en el departamento de su vecino buen mozo.


Es que en ella confluyen contrastes. La euforia y la nostalgia. La ilusión y la desazón. La elite y el vulgo. Un personaje de la película más de una vez pregunta: "What do you think? Is she phoney?", "Qué pensás? es una farsante?".


En su búsqueda suele equivocarse, y quedar mezclada en situaciones que incluso la involucran en episodios policiales. Ella, inocente, no parece entender que es hora de focalizar esa búsqueda en el mundo que la rodea, el cercano, el que no es capaz de ver.


El final, una escena memorable: la lluvia y el llanto corriéndole el maquillaje, empapada, haciendo eje en sus afectos. Como dice la canción que de tanto en tanto tocaba en su guitarra, recostada en su ventana: de la mano de su huckleberry friend a los tumbos, se animaría a cruzar el Moon river, para alcanzar el mundo que se despliega debajo del arco iris.


Algunos detalles de color acerca de la película:


  • Truman Capote, autor del guión original (qué talento, pensar que también escribió "A sangre fría"), pensó el personaje Holly para Marylin Monroe.

  • En el año 2006 el vestido negro de la primera escena diseñado por Givenchi fue subastado por Christie's en aproximadamente un millón de dólares.

  • Henry Mancini y Johnny Mercer ganaron el Oscar a la mejor canción por Moon River en el año 1962. Una última disgresión: Cuenta la historia que su autor, Johnny Mercer declaró en alguna entrevista que la alusión al huckleberry friend se refiere a recuerdos entrañables de su infancia, a sus amigos con quienes en verano siendo niños, recogían frutos rojos, los llevaban a su casa, y con ellos hacian helados, en Savanna, Georgia. Algunos erróneamente habían interpretado que se refería a la amistad relatada por Mark Twain en Tom Sawyer, y que el río aludido era el Missisipi.

A continuación un video alegórico con la inolvidable versión de Henry Mancini que ganara el premio oscar a la mejor banda sonora. Disfruten, yo no me canso de repetirla.

6 comentarios:

camilo dijo...

¡Bellísimo! y ella está realmente hermosa. Tengo que verla.

Una rectificación: me confundí, "Los martes orquídea" (Enrique Serrano, Mirtha Legrand) fue filmada en EE.UU. como "Bailando nace el amor", con Fred Astaire y Rita Hayworth. I'm sorry.

Florencia dijo...

Que bellisima descripcion!
Ahora tengo mas ganas que nunca de verla!
es que no paras de sorprenderme, critica de cine? why not? yo te leeria encantada!

Ale dijo...

...claro Flor! por qué no? estoy dejando que fluya... estoy encontrando tantas cosas sin buscarlas, como dice un cuentito breve,muy breve...

baking soda dijo...
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Gaby dijo...

Te felicito Ale, una descripción maravillosas de una mujer tan maravillosa. Además de una película espectacular. Te cuento que son fan de las canciones de Jazz de esa época y para mí como la canta Ella Fitzgerald no hay.
Que grande que pusite la letra.
Congratulations my friend
Gaby

Ale dijo...

Gracias Gaby, qué bueno que te haya gustado. Escribí siguiendo emociones y la verdad es que la película me emocionó mucho. Gracias otra vez.
PS: yo también amo a Ella F.