jueves, 23 de octubre de 2008

Mi voto no es positivo.

Desde niña vengo escuchando acerca de las desventuras de ser jubilado en el sistema previsional argentino. Aquellos que han trabajado y aportado toda su vida, no reciben ni remotamente el 82% móvil de sus haberes que según la ley debieran recibir. Los que nunca han trabajado, ni aportado, en cambio llegan a recibir más del 500%. En la esquina de Acoyte y Av. Rivadavia siempre hay una persona repartiendo volantes que dicen: "Jubilación. Sin aportes. Ya!. Llamen al...."

¿Qué clase de sociedad es ésta que ubica los incentivos de manera tan adversa? Todo dá igual. Me perturba tanto una jubilación de privilegio a un "político" como una jubilación regular a un "cliente político".

El insólito proyecto de ley para suprimir el régimen de capitalización volviendo a la jubilación estatal nada tiene que ver con la crisis financiera internacional y la desvalorización de las inversiones de las afjp como se dice. Es sólo un capítulo más de la triste saga. Como siempre, muy confusa.

Como dice una publicidad de un canadiense por estos días: "no importa dónde hayas invertido tus ahorros: estás jodido" ("Where ever you invested your money, you are screwed"). ¿Por qué si todo el mundo hoy es más pobre que hace unos años, no se empobrecerían nuestros aportes en las afjp? ¿qué rara magia aplicará el estado para sacarlos de la depresión mundial?


El sistema previsional argentino necesita una revisión. También la educación y salud pública. La infraetructura vial. Las redes de sustento social. La matriz energética. Ni hablar de la seguridad. Debemos decidir juntos por dónde empezamos. Pero, una vez más, el impulso y la incapacidad para comunicarnos ganó. La dominancia fiscal. La prepotencia de siempre. Instituciones débiles. Decisiones arbitrarias. Ahora le queda al Congreso mantener un debate profundo sobre un tema que no estaba en agenda.

Aunque las instituciones argentinas no me escuchen, quiero expresar mi sentir: "Mi voto no es positivo".

3 comentarios:

camilo dijo...

No es incomunicación, es que del otro lado no hay nadie. Es imposible hablar con una pared soberbia, pedante, bipolar, desquiciada. Disfrutemos el hoy, mañana será peor.

Ale dijo...

si, algo de eso hay, aunque soy una optimista empedernida, no puedo pensar que mañana será peor.
Hoy me asaltó una pregunta: alguien leyó en la plataforma electoral del FV esta iniciativa previsional???
Ah! ahora que recuerdo, la candidata tenia coronita, no debatió, ni dió entrevistas, así que seguro que tampoco se ocupó de escribir la plataforma...Caray!

camilo dijo...

Plataforma, plataforma ¡ah! zapatos con plataforma.