lunes, 13 de octubre de 2008

Sex and the City y la burbuja inmobiliaria.


En las últimas semanas, hemos aprendido que la crisis financiera internacional es más que una crisis encapsulada en un segmento crediticio específico, conocidos como el que financió a las "hipotecas subprime". La oleada va propagándose y ya hay acuerdo generalizado en que se trata de una contracción mundial del crédito que, acompañará (como causa, o efecto, qué más dá...) a una importante recesión mundial. Cuánto durará en las distintas latitudes, es tal vez el enigma más interesante para resolver. Pero que la economía se enfría, se enfría. Parece no haber dudas.

También aprendimos que la mayoría de los norteamericanos están endeudados, y que al amparo de las bajas tasas de interés y la supuesta depresión de los precios de los inmuebles, muchas personas no muy bien calificadas como sujeto de crédito accedieron a comprar propiedades. Esas propiedades, cuyos precios sólo se esperaban que suban (y así garantizar los préstamos otorgados), subieron y subieron, conformando la denominada "burbuja inmobiliaria". Sin embargo, finalmente, como toda burbuja, reventó y los precios bajaron alterando los parámetros fundamentales del análisis de riesgo crediticio realizado. De la mano de la poca transparencia de los instrumentos financieros utilizados, la duda se instaló, la liquidez se secó y el crédito se endureció. (Para más detalles acerca de la ingeniería financiera: http://alejandranaughton.blogspot.com/2008/07/crisis-financiera-internacional-desafos.html).

Sex and the City, tal vez sea considerada con el tiempo, bastante más que el ícono representativo de una época en el que las mujeres nos debatimos cómo conseguir a nuestro Príncipe Azul investidas de un rol que rompe los paradigmas. Se me ocurre pensar que tal vez sea en el futuro también reconocida como un elocuente testimonio del perfil norteamericano de consumo. Yo sé que no todas las norteamericanas consumen lo que las protagonistas de la saga que tanto entretenimiento nos proveyeran. Pero... convengamos que el mensaje era claro: subidas a unos zapatos Manolo's de más de Dls 500 una pisa más fuerte, y tener un vestidor más grande que muchas habitaciones en Tokyo o Londres es la única herramienta para almacenar la cantidad de prendas de marca (por supuesto) que se acumulan con el raid de compras típico de cada brote de angustia femenina. Leía en estos días que hay norteamericanos que llegan a tener hasta trece tarjetas de crédito. Trece...

Sorprendida descubrí este fin de semana re-viendo la película (que a propósito, me gustó mucho más ahora, en DVD que cuando la ví en el cine...) una escena en la que Carrie no puede resistir a la tentación de leer la edición de la revista Vogue en la cual es retratada como "La última soltera de Nueva York" (the Last Single Gal) con trajes de novia espectaculares (Lanvin, Lacroix, Vivienne Westgood -el que ella elige para el casamiento fallido-, Dior, Carolina Herrera y Oscar De la Renta -el que más me gustó a mí-). La toma hace un primer plano sobre una mesa llena de revistas y diarios, y hay una tapa que se destaca, es del New York Magazine con un título en letras enormes blancas y amarillas: Cuándo reventará la burbuja inmobiliaria? (How long before our Real Estate Bubble Pops?). Vaya mi reconociento para el Director de la película que, en medio de un festival consumo, elige destacar este tema. Tan distraído con respecto al futuro de la economía norteamericana no estaba.

Carrie, determinada, va directo a la Vogue, cuyo parte del título se deja ver debajo. Tal vez hoy, a pesar de su drama personal (quedó plantada en el altar!) se hubiera detenido en el New York Magazine. Sospecho que no le será fácil, en estos días, frenar su tren de consumo.

7 comentarios:

camilo dijo...

Es un día de suerte. Cansancio mediante me iba a dormir, pero antes probé a ver si había algo interesante. Ale siempre me sorprende, este artículo está muy bueno.

Pobre Carry, pobres las Carries. Recuerdo que en el Rodrigazo, 1975, comentaba con mis amigos del pueblo que éramos privilegiados, que estábamos viviendo una época que haría época (nos sorprendíamos porque El Gráfico había aumentado "sólo" el 50%), y el mundo, el país, se nos vino encima tantas veces después. Pero estos días me di el gusto de hacerle el mismo comentario a colegas de diversos países, inclusive del primer mundo: somos privilegiados, estamos, y estaremos, viviendo una época inolvidable, mal que nos pese. Hoy parece que cambió el viento, mañana dirán que es toma de ganancias, y resulta que tiramos la piedra al pozo y no se escucha el ¡splash! Es increíble, como si no fuera suficiente desesperarnos por nosotros ahora resulta que nosotros somos todos: ingleses, españoles, alemanes, todos. ¿Qué nos espera? De todas maneras somos, como mínimo, privilegiados espectadores, y no es poco.

Ale, seguí escribiendo, con vos se ve más claro.

Marce dijo...

Muy ocurrente lo tuyo de llevar sex and the city a la crisis financiera global, pero en honor a la verdad creo que el reconocimiento no es para el director sino para tu capacidad de observación. El tipo no hizo otra cosa que poner sobre la mesa y enfocar las revistas que habian salido esa semana, "ponchadas" o no. Ahora lo tuyo para observarlo, en el buen sentido de la palabra, recordarlo y compararlo... es un gran merito; porque mas alla que seas fanatica de la serie, dudo que a la peli la hayas visto mas de 2 veces...no da es "pochoclera¨s movie"

Ale dijo...

Gracias a los dos, que lectores aguantadores que tengo!!
La peli la ví, una vez en el cine (donde no me dí cuenta de nada) y otra vez en DVD el domingo, allí, con la toma me tildé, rebobiné para ver si había sido motivo de mi febril preocupación por la crisis financiera...
Es cierto que el New York Magazine tal vez era el de la semana de filmación, pero... convengamos que lo podían haber puesto debajo de la Vogue, no arriba. Quién te dice este Michael Patrick King estaba comenzando a preocuparse...
Gracias otra vez!!!!

Florencia dijo...

Ale, al compas de tus inquietudes y muy grafico para mi.... te paso el link de un blogero de 75 años, ex profesor del IESE, escribió una redacción explicando la crisis en una tarde de domingo de enero (el tipo escribe un diccionario económico para sus amigos y empleados) y lo difundió por mail, gusto tanto que se convirtió en boom en españa (hace meses que es famoso en los medios).

Hoy me lo compartieron, parece que en una nota de clarin lo han mencionado, y me "diverti" tanto leyendolo, que lo comparto.
http://leopoldoabadia.blogspot.com/search/label/%2B%20ANEXO%201%20Crisis%20NINJA

By the way, apoyo la mocion de Marcela, que ojo tan observador el tuyo!!!!

Gaby dijo...

Alejandra, te felcito por el artículo y por el Blo, muy pero muy bueno. Los artículo son amnos y demostrás una gran sabiduría. Lo ví en Facebook y ahora pasé por aqui. Relamnete felicitaciones.
Espero pases por el mío.!!!
www.genmolecular.wordpress.com
Un beso
Gaby

gaby dijo...

ufff vaya que tipeo super mal !!!!
Perdón por los errores espero que se entienda. jajajjaja.
Gaby

Ale dijo...

Gracias Gabriela por tu comentario. Que, viniendo de tu área de especialización (genética!) te detengas un ratito a leer sobre crisis financieras me conmueve...
Estamos en contacto!