domingo, 22 de febrero de 2009

Repensando un mundo sin verdades eternas.






Cursé mi carrera de Economía en los 80 cuando toda una corriente social refrescaba la Universidad de Buenos Aires luego de años difíciles. Sin embargo, no puedo negar que la economía está signada por los números. Si a eso le agregamos que mi especialización terminó siendo Banca y Finanzas, está claro que la tentación a medir todo es algo inherente a mi personalidad. Estoy en problemas.

Las finanzas carecen de toda posibilidad de "experimentar" y buena parte de la biblioteca aconseja observar estadísticas para inferir el futuro. "Esta acción está en su piso, su precio no puede bajar más". Mientras tanto sigue bajando.... Ni hablar los centímetros y centímetros de columnas especializadas que intentan explicar por qué el precio del dólar se desliza algunos centavos, o de los títulos públicos o el activo que elijan. Siempre parece haber alguna explicación (posterior) a las fluctuaciones de los datos que, puntillosamente se compilan con la ilusión de que nos sirvan para predecir el futuro.

Pero muy a nuestro pesar, las circunstancias nos sorprenden, y cuando se suponía que nos desempeñabamos a nivel mundial en una arquitectura financiera que nos permitía fantasear con planificar nuestra vida, nuestro retiro, todo se desplomó. Hace ya más de 12 meses que no hacemos otra cosa que leer y pensar acerca de sucesos que era imposible que ocurrieran. Pérdida de puestos de trabajo, desaparición del crédito, cierres de bancos, achicamiento sistemático.

Cuando comenzó todo esto, pensé que el problema era de regulación bancaria (http://alejandranaughton.blogspot.com/2008/07/crisis-financiera-internacional-desafos.html ), ahora ya estoy convencida que las dificultades derraman en múltiples direcciones obligándonos a repensar el orden económico mundial. Es que, cosas que creíamos básicas han quedado superadas por las circunstancias. Por ejemplo, el lema de que "un banco si es muy grande, no puede caer" ("too big to fail"), es ahora reemplazo por "un banco si está muy entrelazado con otros, no puede caer" ("too entangled to fail").

En el orden económico posterior a la era Alan Greenspan, securitizaciones mediante, todo está entrelazado, todo se vé afectado si algo falla. Por eso me temo que la crisis será profunda y no parece haber manera de calcular cuánto. Porque no tenemos experiencia previa de una economía tan "entrelazada" en recesión. Tendremos que aprender cómo salimos de esto. Cuando hablamos de crisis, siempre nos remontamos a la del 30, pero entonces, el nivel de deuda en relación al producto bruto, por ejemplo, era mucho menor y ni hablar de la inexistencia entonces de sofisiticadas operaciones como derivados, fideicomisos, aseguradoras, calificadoras de riesgo, etc.

Solo si reconocemos los errores, y dejamos que surjan ideas innovadoras, podremos recuperarnos y será muy bueno que lo hagamos habiendo aprendido que no vivimos en un entorno de certidumbre, y que las "verdades" no son eternas.

Dicen que una de las mayores fortalezas de George Soros para lidiar con las cuestiones azarosas que le impone el mundo de las finanzas es mantener una mente abierta y crítica capaz de cambiar de opinión sin la menor incomodidad. No le va mal...

Nota: Ilustra este post, una litografía del pintor alemán M.C Escher (1898-1972), del año 1953 denominada "Relatividad"

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