viernes, 3 de abril de 2009

Perspectivas de la Plaza de Mayo





Está terminando una semana especial y, me cuesta encontrar una perspectiva distinta a las lecturas y comentarios que se desataron durante tantas horas de televisión y centímetros de columnas en diarios y sitios de Internet luego del fallecimiento del Presidente Raúl Alfonsín.

En esa búsqueda, me topé con la Plaza de Mayo. Todos sabemos que la Plaza es, para los argentinos, un espacio cargado de emoción. Es allí donde se vivaron a presidentes, lloraron renunciamientos, celebraron guerras locas, circularon con su incomparable dolor las Madres y Abuelas. Raúl Alfonsín también tuvo su cuota de plaza, pero, desde una perspectiva distinta.

En la fiesta de asunción como primer presidente democrático elegido luego de siete años de gobiernos militares, aquel memorable 10 de diciembre de 1983, Raúl Alfonsín eligió dirigirse a los ciudadanos reunidos en su honor desde el balcón del Cabildo en lugar de hacerlo desde el tradicional balcón de la Casa Rosada. Casi como un guiño a Juan D. Perón quien hiciera, de ese balcón de la Rosada un elemento fundamental de la liturgia justicialista.

Alfonsín eligió mirar desde otra perspectiva a la Plaza de Mayo. Me gusta pensar que también con ese gesto nos proponía mirar el país desde otra perspectiva, rompiendo la monotonía, percibiendo nuevos matices, nuevas cajas de resonancias

Seguramente estaba convencido de que la apertura a nuevas perspectivas, matices y resonancias eran indispensables para construir el país pluralista, inclusivo y tolerante que muchos todavía sentimos que no logramos, como tampoco logramos "... promover el bienestar general, y asegurar los beneficios de la libertad para nosotros, nuestra posteridad y para todos los hombres del mundo que quieran habitar en el suelo argentino...".

Otras perspectivas. Otros matices. Otras resonancias. Además de las propias. Dialogando. Discrepando. Aprendiendo. Tal vez sea la hora señalada para retomar la propuesta de ampliar la mirada, luego de los últimos años de disparatados enfrentamientos construidos absurdamente a fuerza de mirar sólo un ángulo de la Plaza.

6 comentarios:

Gabriela dijo...

Alw, la verdad es que me encantó tu artículo y creo que es cierto lo que decís, muchos deberíamos aprender a mirar con otra perspectiva, pero a veces me pregunto si podremos. A cuántos he escuchado decir barbaridades de su presidenica, los paros que le hicieron y demáas y me pregunto que nos pasa a los Argentinos?

Ale dijo...

Gabriela!! Gracias por pasar por el blog. Viniendo del campo de la ciencia, descarto que para vos es natural mirar desde distintas perspectivas en cambio en el de los vínculos, las cosas parecen casi imposibles. Ojalá que cambiemos a tiempo!! Gracias otra vez, ale.

Anónimo dijo...

Hoy decidi que sea desde tu blog. La epoca de Alfonsin la vivi desde muy chica pero mis padres y abuelos me contagiaron de una esperanza que aun la llevo conmigo. Tu articulo me gusto muchisimo. Considero que nunca debemos perder la capacidad de poder observar las cosas desde otro lugar. Creo que el acto de despedida expuso lo que nos sucede a todos los argentinos. Mas alla de ideologias politicas todos necesitamos creer en gente con valores y fuertes convicciones sociales.
Un beso.
Lau

Ale dijo...

Gracias Lau por haber elegido este blog para expresarte. Me alegra que te haya gustado mi devarío sobre este país tan querido, a pesar de sus contradicciones.

silvana dijo...

A pedido de Alejandra y Laura, aquí aporto mi opinión.

Continuando con tu idea, creo que Alfonsín eligió justamente el Cabildo por respeto al balcón peronista, y como ejemplo del comienzo de una etapa de tolerancia , comprensión y diálogo en la sociedad.

Pero lamentablemente esos brotes fueron mutilados en los años posteriores. El país emprendió un periodo caracterizado por la frivolidad, en donde la desocupación se miraba de costado, todo lo que culminó con la gran crisis económica, social, política y financiera que viviera el país en el año 2001/2002.

La fragilidad de la economía que venia arrastrando el país unido a la elevada desocupación, impulsó el agravamiento de la pobreza en la sociedad – en especial en el conurbano bonaerense- y la necesidad de implementación de planes sociales que mitigaran la endeble posición de esos sectores de la población. Pero esto no era entendido como un gasto, sino una inversión que realizaba el gobierno, pues se asegura de esta manera la continuidad en el poder.

Y en éste contexto, los gobernantes se olvidaron de la de la res publica y basaron su gobierno en la mentira (INDEC); la intolerancia (restricción del derecho de expresión y opinión) ; el egoísmo(fondos de la AFJP, crisis con el campo) y la violación a las instituciones republicanas. (adelantamiento de las elecciones, decreto Nro. 125, falta de designación de jueces), etc.

Para éstos gobernantes, la ley, el estado de derecho y la justicia no son importantes. Su único objetivo es asegurarse la continuidad en el poder, para lo cual contarán con el voto de los sectores más pobres de la población.
Por eso, al ver la reacción sentida y pacífica de los ciudadanos que se agolparon para despedir a Alfonsín, quizá todos conmemorando aquella plaza, recordé aquella frase de Mariano Moreno que Tato Bores mencionaba domingo tras domingo : “Si los pueblos no se ilustran, si no se divulgan sus derechos, si cada hombre no conoce lo que puede, vale, debe, nuevas ilusiones sucederán a las antiguas y será tal vez nuestra suerte cambiar de tiranos sin destruir la tiranía.”
Creo que hay mucho por hacer para que el país viva en una verdadera democracia republicana, pero desde ya descarto que aquellos “brotes” de los valores republicanos y democráticos surgidos en 1983, no han muerto y están guardados en la memoria de nuestra ciudadanía, esperando la oportunidad para su renacimiento.

Ale dijo...

Excelente Doc!!! Un honor tenerte por acá!
Gracias por tu excelente aporte.
Gracias por mencionar a Moreno.
Gracias por mencionar a Tato.
PS. Gracias Lau, por alentarla a expresarse!