lunes, 27 de julio de 2009

Edith Piaf revive en el cuerpo de Elena Roger


Todavía estoy vibrando. Hipnotizada observé, durante casi dos horas cómo Edith Piaf revivía en el escenario. Su medium: Elena Roger.

Edith joven. Edith madura. Edith anciana. Edith soñadora, pícara, desvastada, sensual, solidaria, apasionada. Eso: Edith, pura pasión.

Vaya uno a saber si por el magnetismo de su voz, o por lo excepcional de sus múltiples maneras de enfrentar su vida trágica, Edith Piaf ha inspirado innumerables expresiones artísticas. En 2007, La vie en Rose, con la formidable Marion Cotillard, se llevó el Oscar a mejor actriz. En 2008, en el Donmare Warehouse, West End Londinense, se estrena Piaf, sobre el musical de Pam Gems, escrito y puesto por primera vez en escena en el año 1978. Las críticas fueron unánimes: “Una performance espectacular que nos hace llorar” (el Daily Express), “El gorrión renació” (The Times), “Una afirmación del talento de Roger y la leyenda de Piaf” (Sunday Times).

Pues bien, somos afortunados. Por obra de productores arriesgados (Adrián Suar y Fernando Blanco) tenemos el orgullo de tenerla en Buenos Aires, en el Teatro Liceo. Exactamente la misma puesta en escena dirigida por Jamie Lloyd. La interpretación de Elena Roger que fuera distinguida nada menos que por el premio Laurence Olivier hace apenas unos meses está entre nosotros. La Piaf de Pam, en el cuerpo de Elena Roger desborda emoción, logra en una hora y media sintetizar la vida de una artista excepcional, nos deja sin aliento y con los acordes del final cuando interpreta “no me arrepiento de nada”, es irrefrenable el impulso de pararnos y aplaudir sin parar.

Me gustó todo. Todo. Su voz. El regocijo de la escena de la post-guerra. El ring de Marcel. La ternura de los cuerpos de Edith y Marcel abrazados. El reflector de luz que la sigue impiadósamente. Su pelo joven, adulto, anciano. El acordeón. Su canción: el acordionista. Su titubeo al comienzo. Su eterna reafirmación al final.

El musical tiene todos los ingredientes para convertirse en pieza memorable: el guión, las luces… las luces… el sonido, giros impactantes, recursos que nos llevan de un extremo a otro de la vida de Edith. Un elenco compacto, excelente. Sin embargo, es Elena Roger quien captura toda la atención. Elena se mantiene en escena todo el tiempo. Allí envejece. Allí se viste, desviste, vuelve a vestir. Elena luce gigante con su cuerpo diminuto. Elena canta. La interpretación de Elena retrata a Edith con sorprendente exactitud. Todos hemos escuchado una y mil veces las canciones de Edith. Nuestro oído está afinado. Su voz no nos defrauda. A cambio, nos sorprende. Nos eleva. Nos hace temblar.


8 comentarios:

Pia dijo...

Uauuu Ale!!! Tus comentarios tampoco defraudan!
Un post desbordante de emociones!

Ale dijo...

Gracias Pía!!! Aplaude el teatro completo de pié. Creeme. Es muy emocionante.

Nestor dijo...

FANTASTICO....
Cuanto me hubiese gustado escribir lo que lei en este blog.....
Leerlo implica seguir saboreando el gran talento de ELENA ROGER y todo el elenco de PIAF, y la Inmensa fortuna de tenerlos sobre un escenario porteño
BRAVO ªªªª

Ale dijo...

Gracias Nestor por tus palabras. Qué lindo pensar que leyendo este pequeño aporte, revivís ese musical enorme. Muchas Gracias.

julio dijo...

Parecía que no era posible capturar la emoción, pero Ale lo hizo otra vez. No logro sacarme de la cabeza (o las entrañas) la cara de Elena con la boca enorme, de costado, llena de dientes; riéndose de todos, en su triste, cruelmente sincero, sarcasmo. Esta piba chiquitita hace el milagro, La Piaf vive. Somos privilegiados.
P.D.: es increible como los hombres del elenco parecen de los 50's; también está muy bien Julia Calvo, una señora de al lado, un poco chismosa.

Ale dijo...

Sí, sí, entró tu comentario! Infaltable. Gracias!!!!

Marce dijo...

No quiero pecar de soberbia, pero te lo advertí en tu anterior nota...

Ale dijo...

Sí Marcela!!! Tenés razón!! Para quienes lean esto y no entiendan les cuento: la semana pasada cuando publiqué el post: http://alejandranaughton.blogspot.com/2009/07/dos-voces-prodigiosas-dos.html , Marce me escribió en facebook: "Hola Ale... te recomiendo la obra "La Piaf" está en el teatro Liceo...muy buena...muy buena". TENIA RAZÓN!!! Gracias!!!