domingo, 4 de octubre de 2009

Microfinanzas: innovación al servicio de un mundo mejor.




Entre el 30 de Septiembre y el 2 de Octubre pasado tuvo lugar el Foro de Microfinanzas (FOROMIC) en la ciudad de Arequipa, Perú. Se trata de un evento que viene organizando hace 12 años el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) a través del brazo del Fondo Multilateral de Inversiones (FOMIN).

Es un evento que convoca a distintos sectores involucrados con las microfinanzas y se amplía constantemente al ritmo impactante y sostenido de la actividad microfinanciera. Durante el evento escuché decir que las microfinanzas son el esfuerzo más sostenido que jamás se haya puesto en funcionamiento para la promoción de la inclusión social. Recordé entonces, a la Fundación Nobel que en el año 2006 otorgó el Premio Nobel de la Paz al Banco Grameen y a quien lo fundara en 1975 en Bangladesh, Muhammad Yunus “por sus esfuerzos para crear desarrollo económico y social desde abajo”. Con mirada visionaria, la Fundación Nobel logró inéditamente combinar las palabras finanzas y paz, con el siguiente razonamiento: “La paz duradera no puede ser alcanzada a menos que grandes poblaciones encuentren la manera de escapar de la pobreza. Los microcréditos son uno de esos medios. El desarrollo desde abajo, también contribuye al avance de la democracia y los recursos humanos”. En otro párrafo afirma: “Todo individuo en la tierra tiene el potencial y el derecho de vivir una vida digna. A través de las culturas y la civilizaciones, Yunus y Banco Grameen han mostrado que aún los más pobres entre los pobres pueden trabajar para generar su propio desarrollo”

Fue hasta el año 2006 que la actividad microfinanciera se desarrollaba silenciosamente en distintas partes del globo y fue desde entonces que diversificó sus caminos para que, estos esfuerzos que en su mayoría se habían iniciado de la mano de organizaciones no gubernamentales, lleguen a adquirir dimensiones industriales con las oportunidades y riesgos que ello conlleva. Hoy, Latinoamérica se constituye en una región clave, siendo la que lidera el ranking mundial cuya lista es encabezada por Perú, y Bolivia quienes son seguidos por Filipinas y la India (para mayor información ver Microscopio Global sobre el Entorno de Negocios para Microfinanzas, año 2009 de la Economist Intelligence Unit).

El intercambio del foro fue muy rico y, vistas las oportunidades y los riesgos, muy relevante para contribuir a los planes de acción, aprendiendo de las lecciones de quienes han avanzado y teniendo en cuenta, las particularidades de cada institución en cada país. Eso, es fundamentalmente importante por cuanto en microfinanzas si bien hay tendencias, cada experiencia es única. Con las microfinanzas se asocian palabras como: pobreza e informalidad económica. Ellas varían según las etnias, sus culturas, la localización geográfica, marco legal y regulatorio, entornos socioeconómicos. Curiosamente, ambos conceptos no siempre coinciden en las unidades económicas en las que se focalizan las microfinanzas: la pobreza siempre es informal, la informalidad no siempre denota pobreza.

Algunas reflexiones luego del Foro:

• Rentabilidad e inclusión social: la rentabilidad suele ser presentada como reñida con los objetivos de inclusión social. Sin embargo, solo la rentabilidad consolidará a las microfinanzas como industria sustentable, lo cual a su vez hará que los esfuerzos que hoy reposan en muchos casos en esfuerzos de organismos internacionales o iniciativas filantrópicas, se mantengan estables en el tiempo ofreciendo a la base de la pirámide productos a menores tasas de interés. Dijo uno de los expositores: “la misión empresarial y la misión social se necesitan dramáticamente”.
• Las microfinanzas lejos de haberse visto impactadas por la crisis financiera internacional, contribuyeron a suavizar el ciclo de recesión. Demostraron carácter innovador y capacidad de cambio también en tiempo de crisis.
• Las microfinanzas, son una herramienta que ayuda a la gente humilde a independizarse del clientelismo político, permitiéndoles alcanzar su desarrollo por mérito propio, inequívocamente, contribuyendo a afianzar sus libertades individuales. “No hay tasa de interés más alta que la que no se paga” dijo una valiente representante de un país limítrofe comentando sobre la manipulación política y el fenomenal alivio para enfrentarla que han aportado las microfinanzas.
• ¿Pueden los sistemas de scoring mejorar la productividad de las microfinanzas? Es una pregunta que tiene una sola respuesta “sí”. Sin embargo, hay que tener en mente que el contacto entre los evaluadores y los microempresarios provee matices no cuantificables y por lo tanto, no capturados por los modelos.
• Las microfinanzas no son solo microcréditos. El ahorro, (herramienta para estabilizar el consumo, atender situaciones planificadas o inesperadas), es la gran asignatura pendiente en el segmento de bajos recursos. Pocos resultados se han obtenido y por lo tanto es indispensable trabajar en mecanismos para promocionarlo. La tecnología crediticia del microcrédito tiene sus rasgos característicos, y con igual singularidad la ausencia del microahorro parece estar demostrando que requiere especialización. Me pregunto si no habrá que profundizar la construcción de alianzas entre sociedades que sepan de microcréditos y los bancos, receptores naturales del ahorro para juntos, desarrollar productos específicos y poder lograrlo.
• Regulación: La regulación de las microfinanzas es muy dispar dependiendo de los países. Hay algunos, donde las empresas ya han devenido en bancos y, su actividad está regulada totalmente. En esas empresas, se llega incluso a reflexionar sobre cómo implementar Basilea II y la administración integral de riesgos. Se los percibe preocupados… ¿Cómo estar regulados, estandarizados y a la vez no perder la mística original? Tal vez la mística original se pueda mantener en mente completando los complejos modelos de Basilea II con indicadores de desempeño social también. En otros países, la hoja está casi en blanco y toda la actividad se circunscribe a esfuerzos aislados.
• Regulación en Argentina: en Diciembre de 2008 el BCRA ha comenzado a dar pasos para posibilitar que los bancos: hagan un downscaling y exploten directamente ese segmento, o bien se constituyan en bancos de segundo piso financiando a sociedades que se dediquen a microfinanzas o se asocien con tales empresas. Todos son buenas maneras de construir vasos comunicantes entre los fondos que los bancos pueden captar y los que las microfinancieras pueden (y saben mejor que nadie) prestar.

Para terminar comparto un concepto de Alan García, presidente del Perú en el discurso de apertura del FOROMIC 2009: las microfinanzas son una revolución privada, sostenible y descentralizada al servicio de la lucha contra la pobreza y la promoción de la inclusión social. Agrego: una luz en el camino que nos reconcilia con la ilusión de que las finanzas puedan proveer de una posibilidad de vida digna para todos.



2 comentarios:

Anónimo dijo...

Alejandra muy bien! Agregaría que otro tema de gran impacto en America Latina son los micro créditos para la vivienda.
En Argentina falta mucho para desarrollar la industria. Por un lado hay falta de densidad de micro emprendedores. Para mi entonces hay que abordar todos los créditos para la mejora de la vivienda: refacción, cloacas, redes de gas y acceso a Internet. Los bancos Argentinos debemos abrir las puertas con ofertas de créditos para incluir a los no bancarizados. En materia de regulación el BCRA avanzo en diciembre 2008. Falta la "fase 2" de la regulación sobre "actividades complementarias" que incentive las micro finanzas tanto como lo hizo con la financiación de consumo.
En materia fiscal hay que derogar el IVA para la financiación a los pobres!
Saludos
P

Ale dijo...

Gracias por detenerte en el blog y sumar una dimensión tan relevante y sustantiva como el tema habitacional.
Coincido plenamente con lo que avizorás como próximos pasos regulatorios que, como bien señalás, también involucra aspectos fiscales. Enhorabuena que existen mentes visionarias y emprendedoras. Las microfinanzas las necesitan!
Gracias otra vez, ale.