domingo, 10 de enero de 2010

Todos los Presidentes del BCRA que tuve el gusto de conocer, todos …



Todos los Presidentes del BCRA que tuve el gusto de conocer, todos, han tenido situaciones de tensión y desinteligencias con el Poder Ejecutivo Nacional. Invariablemente, los conflictos han quedado atrás o con la pérdida de personas que todavía tenían mucho talento para desplegar (por destituciones, renuncias o mandatos no renovados) o con importantes quitas en el patrimonio del Banco. Siempre pérdidas: en el capital humano, en los números.

Roque Fernández, tuvo que lidiar con las tensiones por las depuraciones de activos inexistentes acumulados luego de años de disparates monetarios. Sólo como ejemplo, vale recordar que un Bono que durante varios años se expuso en el balance del BCRA como “en trámite de emisión” un buen día tuvo que ser “borrado” (USS 3.000 millones). Sencillamente, el Poder Ejecutivo se negó a emitirlo, qué tanto.

Pedro Pou, terminó destituido cuando sus convicción por mantener los principios de la convertibilidad fueron inaceptables para el por entonces, muy crispado Ministro Cavallo (que, paradójicamente, los había planteado en sus orígenes). Esa destitución se documentó con un decreto que consideró un informe de la Comisión Especial del Congreso creada para tal fin (como indica la ley…). Él siguió batallando en la justicia reclamando, no satisfecho con los fundamentos de la medida. Si mi memoria no me falla llegó a la Corte Suprema.

Para completar el mandato de Pedro Pou, circularon por el despacho presidencial de Reconquista 266 … ¡cuatro presidentes! Roque Maccarone, Mario Blejer, Aldo Pignanelli, Alfonso Prat Gay. Cuatro presidentes, dos años. Recordemos que la ley, para asegurar su estabilidad, define para los presidentes del BCRA mandatos de seis años no coincidentes con la renovación de las autoridades nacionales. Por lo visto, nos cuesta cumplir con la ley. Y vaya cuánto nos cuesta.

Hoy, el turno es de Martín Redrado. Pelea ( y cómo!) por lograr terminar por primera vez el mandato de 6 años. Era demasiada normalidad. Casi, casi. Iba por los 5 años y cuatro meses cuando ¡zás!, se topó con el Fondo del Bicentenario (a propósito, el Bicentenario merecía otros honores…).

Todos lidiaron y lidian… de alguna u otra manera con las desinteligencias de siempre: peleas por medidas intempestivas y arbitrarias, peleas por la sinrazón de pesificaciones asimétricas, peleas por diferencias de interpretación en la medición de los márgenes de financiamiento del BCRA al Tesoro, peleas por diferencias en la medición de las utilidades que el BCRA puede transferirle al Tesoro, peleas por quién ocupa las sillas del Directorio, peleas por el uso de las reservas internacionales… Siempre peleas.

¿Cuánto más tendremos que ver para entender que el problema no es el BCRA sino la voracidad de los gobiernos de turno? Por la presidencia del BCRA han pasado mentes preparadas, de distinta extracción, pero igual convicción y compromiso. Del otro lado de la Plaza de Mayo también hubo siempre mucha coherencia: voracidad.

“Nosotros tenemos la deuda, ustedes tiene la plata” me dijo una altísima funcionaria cuando la discusión era por el pago al FMI con reservas del BCRA en el 2005. Caramba, eso sí que es claridad de pensamiento.

El tema de fondo no es tan complicado: el BCRA es el ente emisor monopólico de moneda. También tiene capacidad para acumular reservas internacionales. Dos cajas, pesos y dólares. Sueño dorado para mentes febriles de deudores díscolos en búsqueda de financiamiento… Todos ello hace del BCRA un botín único e irresistible cuando los números aprietan. Y los números parecen empecinarse en apretar recurrentemente. Por eso, recurrentemente, presenciamos este tipo de crisis que sólo se analizan desde la repetidísima frase: “el BCRA no puede abstraerse de la política económica general… ¿qué es eso de la independencia?”

Por eso mi propuesta es pensar el tema de fondo. Para que no sea un acto heroico terminar un mandato presidencial en el BCRA. Hoy le toca a Martín Redrado. Aporté mis vivencias profesionales. También podría remontarme a 1820 con la creación del primer Banco de Emisión del país y les aseguro que sería capaz de ofrecerles otros tantos ejemplos de voracidad fiscal. Siempre lo mismo. ¿Cuándo entenderemos que la Constitución Nacional y las Leyes deben ser nuestro norte y sólo cuando nos dignemos a cumplirlas podremos hacer un país en serio?

Como dice la Carta Orgánica del BCRA, ley 24144 de la Nación, es misión primaria y fundamental del BCRA preservar el valor de la moneda. Responsablemente, en el marco de la ley, de manera transparente, en beneficio de todos los argentinos, no de los gobiernos de turno. Eso, sencillito. Ni más, ni menos.

PS. Profundizo en las raíces de los disparates monetarios desde 1820 en el libro que escribí en co-autoría con Homero Braessas: “La Realidad Financiera del BCRA”, Editorial de Belgrano, 1997. Como ven, estos temas hace rato que me vienen obsesionando.

22 comentarios:

Anónimo dijo...

Jorge dijo,

Y si crees que es tan importante el Banco Central, por qué te fuiste? ¿no es más lógico quedarse dando la pelea de adentro, apoyando a Redrado, el mejor presidente de la historia?
Saludos y muy bueno el blog.

Anónimo dijo...

Ale, con la claridad de siempre. Te extrañamos!!
Pilar

Anónimo dijo...

Un ex compañero tuyo

ahora, un poquito maniquea tu visión, no? Todos los presidentes, pobrecitos, atacados por la política.... y ellos, cumpliendo con su deber, junto con el Superintendente, haciendo justicia con los bancos...
Por favor, si estuviste en el BCRA y no viste los curros es porque estás ciega o sos ingenua.

Flo dijo...

Jorge, uno pelea desde adentro hasta donde puede,y expresar lo que uno piensa en un medio público y gratuito como es la internet,es una forma de manifestarse, de "pelear".
Para el ex compañero me parece una falta de respeto el tono con el que das tu comentario, de todas formas, creo que deberías leer nuevamente la nota, tratando de comprender y analizar el texto, así entederías que la idea original del mismo no es defender a los ex-presidentes del banco, sino poner en regla de juicio la actitud de los distintos gobiernos que tuvimos, reclamando el cumplimiento de la ley, y la responsabilidad. Seguramente los presidentes cometieron más de una equivocación, pero no se basa en eso el tema principal del texto. Dios nos dio dos orejas y una boca, para escuchar y aprender más y hablar menos.
Saludos, muy buen blog

Ale dijo...

Gracias por los comentarios a todos. El tema es apasionante, y en estos días es muy difícil abstraernos de él.

Jorge: trabajé 25 años en el BCRA. Sentí que luego de tantos años, era tiempo de enfrentar nuevos desafíos. Y en eso estoy, trabajando muy estusiasmada. Sin embargo, como ves, no puedo abstraerme de los temas a los que le dediqué tantas horas, por eso me permito dar mi opinión desde el blog, mi lugar en la red. Es mi manera de dar pelea, como ciudadana.

Pilar, gracias por el afecto de siempre!!

Mi ex compañero: por cuestiones didácticas, en estos temas tan ríspidos inevitablemente uno se va a los extremos. Técnicamente traté de pincelar la cuestión fiscal como tensión de la cuestión monetaria y la importancia del rol de las instituciones y el cumplimiento legal. Dada la misión que le cabe al banco en todos los frentes es que termino mi post diciendo que debe desempeñarse: "Responsablemente, en el marco de la ley, de manera transparente, en beneficio de todos los argentinos, no de los gobiernos de turno", si lo logramos, no habrá lugar a "curros".

Flo, gracias por los conceptos y por sumarte al debate. Gracias por pasar por el blog y prenderte!!!

Anónimo dijo...

Ale como siempre una clarificadora excelente de la realidad...el viernes por primera vez en toda mi carrera me sentí realmente "intimidada" fue un hecho lamentable realmente, cuidate besos!!
S.

Anónimo dijo...

excelente!!! tristemente donde inicia la politica finaliza la razon.
E.S.

Anónimo dijo...

Es bueno saber que uno no está tan loco al pensar algunas cosas y desear que el país mejore de alguna vez.
Saludos, RD

Anónimo dijo...

Jorge, Redrado el mejor presidente de la historia del BCRA?
Por favor, preguntá un poco a los que saben "of what stuff is made Redrado". A Alejandra, sin ir más lejos.

El francés del Banco.

Ale dijo...

Gracias al francés del Banco por pasar por el blog y dejar comentarios. Es lógico que no todos pensemos igual. El mejor para unos, no lo es para otros. Tenemos diferencias de opinión. Somos distintos, y está muy bien que así sea. En lo que si no debe haber diferencias es en el apego al cumplimiento de la ley y la protección de las instituciones. Personalmente, creo que eso es lo que está en juego.

Javier Conigliaro dijo...

Solo un pequeño aporte a la confusión general. Abstraído en mis vacaciones no pude dejar de leer las declaraciones de algunos funcionarios que, en el contexto del actual conflicto, declaman la urgencia de modificar la Carta Orgánica para de una vez por todas enterrar la maldita "autonomía". Como es bueno dar ejemplos para reforzar los argumentos, se señala sin más que en la mayoría de los países el Banco Central no es autónomo y como modelo cercano está el mismo Brasil.

Ahora bien, que yo sepa el Banco Central Brasileño no es precisamente dependiente del Poder Ejecutivo, más allá que su autonomía no tenga los ribetes legales que sí tiene en estas pampas. En los hechos es independiente. Pero lo que más asombra es como los políticos (aclaro, de cualquier signo) apelan a tirar datos y cifras sin ton ni son y desde luego ajenas a la realidad. Hasta hace pocos años, más de 160 países tenían Bancos Centrales Autónomos contra poco más de 80 países a comienzos de la década del '80. Por qué sucedió aquello y si esto es bueno o malo ... es otra discusión. De hecho, los niveles de autonomía difieren. Pero por lo pronto...se puede mentir tanto apelando a datos que no se condicen con la realidad, engañando a la opinión pública? Sí, nuestros políticos evidentemente pueden.

Ale dijo...

Gracias Javier por pasar por el blog! Como vos decís, la realidad es muy confusa y poco y nada se hace para aclararla. Brasil hace rato que tiene un modelo monetario de inflation targeting en cuya lógica, la independencia del BC es crucial. Igual, si se trata de confundir... disimulemos (o ignoremos) y listo!

Anónimo dijo...

Sí, autonomía en serio, no para gastos monárquicos del rey Redrado, autito pa la vieja, desarrollos de amiguismos varios, denuncias en el aire con prensa incluida y arreglos bajo la mesa, funcionarios apretados de mil maneras... y el sello de "of what stuff Redrado are made".
Redrado es la Némesis de un gobierno que le hizo la vista gorda. Así de simple.

El Banco Francés.

Ale dijo...

Qué tema complejo. Es difícil no distraerse. Sin embargo, tratemos. El presidente (o ex presidente como dice la presidenta) pasará al pasado tarde o temprano. La institución BCRA debe perdurar.

Anónimo dijo...

Completamente de acuerdo, Alejandra. Pero cómo se defiende una Institución de los malos presidentes. Estos organismos autónomos monárquicos tienen que tener controles muy fuertes sobre sus órganos de gobierno, sino son tierra liberada. A la experiencia Redrado me remito.

El Banco Francés.

Anónimo dijo...

Coincido con el Banco Francés (¿alguna historia de Redrado en el nick?). Basta de pelafustanes que usan la autonomía para ser autónomos y vivir como príncipes en la república. El colmo del cinismo es que salen a defender la soberanía de sí mismos. También los cappos mafiosos son autónomos.
Hay que controlar... no sé como.

El francés del Banco.

Anónimo dijo...

Y por supuesto que la institución Banco Central perdura, eso no es lo que se discute. Lo que se discute es cuál es el grado de autonomía de una Institución donde el presidente aprieta a la línea. La autonomía empieza por casa, así de fácil: es la autonomía de los técnicos en su materia, no la autonomía de un príncipe que funge de presidente. Esto lo sabemos todos.

El francés del Banco

Anónimo dijo...

Becerrito dijo,

Exactamente.
Me parece demencial que invoque la autonomía y la independencia técnica un tipo que llenó la estructura gerencial del Banco Central no con funcionarios de carrera sino con sus amigos y con la Fundación que con fines de lucro regenteaba.
Y que después de imponer dos Gerentes Generales amigos y socios suyos ahora viene a desayunarse con un hombre de carrera...
Qué cinismo...

La autonomía empieza por casa, Hernán Pérez.

Ale dijo...

Todo lo que venimos discutiendo se podría resolver con estructuras robustas de gobierno corporativo. En http://alejandranaughton.blogspot.com/2008/07/gobierno-corporativo-una-aproximacin-la.html desarrollo el tema. En ese post, la problemática de la eficiencia organizacional y el control presupuestario se desarrolla en el punto 4. Es posible. Sólo hay que exigir que se cumplan las regulaciones internas y externas.

Anónimo dijo...

Anti golden dijo

Al fin, se acabó la privatización del BCRA... la vieja de Redrado se quedó sin auto, los amigos de Redrado se quedan sin laburo, los proveedores de Redrado sin contratos....

Los buenos funcionarios: Alfredo, Alejandra, Daniel, todos baneados, volverán?

Ale dijo...

Gracias Anti golden por pasar y dejar tu comentario en el blog!

Anónimo dijo...

Estoy con anti golden. Alejandra se extrañan las personas "derechas" que por supuesto las hay pero sos una de ellas que no te tendrían que haber ido. Idola!

Li