sábado, 13 de octubre de 2012

Nueva York II. Finale.


Yo no sé si es por ver tantas veces las tomas profesionales de Sex and the City, o Friends, o los aún mas profesionales de Blake Edwards en Breakfast at Tiffany's, o de Woody Allen en Manhattan o las anónimas y atónitas de los atentados a las Torres Gemelas. Lo que sí sé es que Nueva York es una ciudad que reconozco casi como propia, que siento familiar, que disfruto mucho.

Recorrer sus barrios es muy placentero, lo que seguramente requiere es cierta memoria para las siglas que, de tanto repetirlas ya han adoptado el estatus de nombre propio. Si estás en el Soho, es que estás al SOuth de HOuston Street. Si estás en el Noho, pues entonces estás en el NOrth. Si estas en Tribeca, estás en el TRIangle BEllow CAnal Street, si estás en Nolita estás en el NOrth LIttle ITAly. Con saber los puntos cardinales alcanza, al norte la ciudad es UpTown, al sur Down Town, al Este y al oeste nos espera el agua. finalmente Manhattan es una península angosta, no? para cualquier otro avatar, se ofrecen desde lo alto el Empírea State o el Chrysler Building para guiarnos.

Se podría decir que Manhattan se despliega desde el norte a diferente ritmo. Arranca presumida, con estilo, desde la alfombra verde del Central Park para  luego seguir altiva por la 5 ta,  se crispa cuando llega a Times Square, se va calmando hasta alcanzar el ritmo bohemio del GreenVillage, recupera pulso al llegar bien al sur, en Wall Street y finalmente, se rinde al mar, a la derecha custodiada por la Estatua de la Libertad y a la izquierda por el Puente de Brooklyn. 

La novedad en barrios vino de la mano de la High Line en el Meatpack District. En un espectacular parque elevado que aprovecha el espacio que en 1980 las vías de unos trenes dejaron al replanteares, por peligroso, su funcionamiento. Son cuadras y cuadras que se contonean con plazas secas, plantas rústicas, bancos, reposeras, espacios verdes y...hasta una platea que sobrevuela la avenida invitando a mirar el tráfico característico de la ciudad. En el camino, se destaca el Mercado de Chelsea. Por qué? Por su estilo,  gusto, diseño...divino!

Fuimos a Broadway, a ver Evita. Caramba....No sé si porque la banda sonora es tan familiar, o por los símbolos patrios, o por Elena Roger pero...como dirían acá.... "GUAU": me movió el piso. Es cierto que el guión se provocativo, especialmente a mi juicio el primer acto, pero también...tan reconocible. El contrapunto entre ella (Eva Perón, Elena Roger) y él (personaje denominado "Che", ¿por Guevara, o por típico argentino?, Ricky Martín) es muy interesante, él observa, pasa largos minutos como nosotros observando el devenir histórico argentino y cuestiona, a ella, a él (Juan D. Perón...) y ellos defienden, se obstinan y el pueblo también, no hay matices.... La orquesta en vivo es una joya y....Elena Roger...¿qué se puede decir de ese gigante que mide con suerte 1,6 cm??? Ya había hablado de ella cuando vimos la Piaf en Buenos Aires, el título del post fue: Edith Piaf revive en el cuerpo de Elena Roger (http://alejandranaughton.blogspot.com/2009/07/edith-piaf-revive-en-el-cuerpo-de-elena.html).  Pues bien...en este caso la que revive es Eva. La escena del balcón al comenzar el segundo acto con el celebérrimo "No llores por mí Argentina" eriza la piel. 

Para la próxima ( así tenemos una buena excusa para volver!) nos queda el Costume Institute del Metropolitan que está en restauración y por eso, hizo imposible ver a mi vestido favorito. Se acuerdan?   http://alejandranaughton.blogspot.com/2010/02/alexander-mcqueen-su-vestido-oyster-y.html. Esta vez, me debí conformar con dos libros de los mejores 100 vestidos y pares de zapatos!

Ya están las valijas cargadas (no fue fácil), y en un ratito vamos con tiempo a JKF airport. Buenos Aires, y todas lo muestro, entrañable, tan querido nos esperan. Volver es muy lindo, y también se disfruta!

martes, 9 de octubre de 2012

Boston II, finale.

A bordo del Amtrak rumbo a Nueva York, dejamos atrás a Boston. Ayer fue un día que disfrutamos mucho, marcado por joyas arquitectónicas.

Arrancó tempranito en Cambridge a donde fuimos nuevamente a disfrutar en detalle del Laboratorio de Ciencias de la Computación del MIT. Es que...leyendo me sorprendió que, ese edificio que el guía había indicado por haber sido donado por la Fundación Bill and Melinda Gates y que me hizo acordar al Gugghenheim de Bilbao...había sido diseñado por el mismo arquitecto que el Gugghenheim, el canadiense Frank Gehry. No voy a afirmar que destronó en mi favoritismo al británico Foster, pero...allí fuimos atraídos como por un imán.

El edificio es un conjunto de bloques en grises metalizados entre los que asoma un bloque que aporta lineas curvas, amarillo. Caprichoso por donde lo miremos, diría caótico. Dicen que de alguna manera sugiere con sus formas sorprendentes el caos de la investigación científica, que remueve pieza a pieza, extrae pieza a pieza incansablemente buscando nuevos hallazgos. Giramos a su alrededor, sacamos muchas fotos, incluso entramos. Moderna pieza arquitectónica.

Seguimos hacia primera hora de la tarde al Museo de John F. Kennedy, emplazado en un magnifico lugar en las afueras de Boston. Dicen que el lugar fue elegido porque conjuga una completa vista de Boston y el mar, adorados símbolos de su vida.

El recorrido al museo comienza con un pequeño film en el que escuchamos un reportaje. Me gustó una frase en la que se refiere a un traspié electoral que sufriera como candidato a vicepresidente. Menciona que en la vida política los errores realmente se descifran solo en situación de derrota. Notable...creo que nos está diciendo que el triunfalismo nubla la vista....Luego,  la recorrida sigue por salas ambientadas muy en los 60, elementos hogareños de la época, diarios, revistas, afiches de campaña. Me recordó a la serie Mad Men! También recreaciones de su escritorio en el Salón Oval (por recreación entiéndase que la mismísima sala con sus aberturas y relieves replican a la Casa Blanca...)

Un capítulo aparte merece Jacqueline Bouvier. Hay numerosas fotos que muestran toda su belleza y estilo. La verdad es que con JFK hacían una pareja muy cinematográfica. Visitas oficiales, sitas de reportajes, vídeos y... tres vestidos. Uno, de Givenchy que usó en una gala en honor a Charles DeGaulle fue el que acaparó mi atención. Jackie es un personaje que me despierta curiosidad por su impronta, por su gracia, por su fabuloso y valiente escape en medio de la balacera de Texas, por su (a mi juicio) inentendible casamiento con Onassis, por su discreto ocaso acompañada de sus hijos y de Maurice Tempelsman, un comerciante de diamantes belga quien finalmente pareció haberle dado la contención que necesitaba en los últimos años de vida. 

Casi terminando, el Museo nos introduce en una sala negra en la que pequeñas pantallas reproducen los eventos absurdos del 22 de Noviembre de 1963 de los que todavía pareciera no saberse nada. Es mas, el Museo no intenta hacer ninguna bajada de linea, solo los relata. No se queda con el rencor por la violencia del atentado sino que se focaliza en exaltar hacia el futuro el legado, y los ideales de JFK. Para terminar, el circuito nos sorprende en un cubo de  enorme altura, vidriado, que nos da la sensación de estar al aire libre, en el mar, solo falta la brisa... así, el edificio...también se revela como una pieza arquitectónica moderna...

Hoy nos despedimos en el mercado de Copley Square con la Santísima Trinidad reflejándose en un rascacielos. Particular diversidad edilicia la de Boston...

domingo, 7 de octubre de 2012

Boston.

Dejamos atrás Nueva York (hasta la semana próxima!) sin antes pasar por el MoMa. Debiéramos ser muy agradecidos por cuánto nos entretenemos con el arte moderno...ciertas obras ....si bien ...sorprendentes (no es fácil elegir el adjetivo...), se exhiben orgullosas demostrando que encuadrar al arte es un absurdo, todo es posible. ¿Cómo juzgar una esquina con una cruz de 30 cm hecha con dos tubos fluorescentes, uno rosa (de frente) y otro celeste (orientado hacia la pared)? O...¿Un espejo que en la parte inferior tiene escrito "Dieu" invitando a mirarnos y reconocernos como dioses de la humanidad? Mis favoritas esta vez: Lea Demoiselles de Avignon de Pablo Picasso y Upside Down Ada, de Alex Katz. 

Descubrir una ciudad no es fácil... Boston desafía los instintos. No se trata de una ciudad antigua, ni moderna, sino de una ciudad que es todo a la vez: cuna histórica de Estados Unidos, albergue de claustros académicos que irradiaron de avances científicos al presente y lo harán seguramente al futuro. Es agua cruzando por todos lados, y tierra firme que sostiene por igual a pequeñas casas de ladrillos rojos, callecitas solo superadas por su estrechez por las de Amsterdam, centros comerciales que se interconectan con hoteles, rascacielos, puertos, antaño apestosos, hoy convocantes por igual del turismo, comercio, armada, convenciones...

Se dice que la Universidad de Cambridge, en el Reino Unido es la de mejor reputación en el mundo. Una ciudad con su nombre, separada de Boston por el Charles River alberga a la segunda y tercera: Harvard University y Massachusetts Institute of Tecnology (MIT). Cruzar el río es zambullirse en una arquitectura baja, llena de bicicletas, habitada por la población con la mayor diversidad cultural del país por la cantidad de estudiantes de todas las partes del mundo que atrae. Un país está liderando: el 30% de los estudiantes son chinos. 

Entramos a la zona de la Universidad, el otoño nos regaló unas vistas doradas inolvidables. La plaza de Harvard, en cambio ofreció mas colores a propósito de la trigésimo cuarto Octoverfest. Es una buena razón para expresarse con música, colores, disfraces, y mucha comida étnica. La fiesta es, como la ciudad, multicultural. Dos comentarios sobre Harvard:

 * John Harvard fue un inmigrante inglés que la Universidad no reconoce como su fundador sino como su benefactor dado que le donó todo lo que tenia al morir de tuberculosis  a solo un año de instalarse en Estados Unidos en 1638 (dinero y fundamentalmente una gran biblioteca). Qué lejos llegó su apellido, no?

* Estuvimos mirando las carteleras de algunas de las universidades. Tres avisos llamaron mi atención: 1) un volante ofreciendo apoyo en el idioma inglés especialmente en la presentación de trabajos escritos (pensé en la población de alumnos chinos...), 2) otro volante invitando a hacer talleres para recibir orientación sobre auto conocimiento y confianza para participar mas determinadamente en clase y....finalmente 3) un workshop titulado: "Perfeccionismo: un arma de doble filo" en el que se reflexiona sobre la fina linea entre proponerse la excelencia, el alcance de objetivos y el sufrimiento que acarrea el perfeccionismo. Guau...¿no será mucha la exigencia??

Comentarios sobre MIT: todo el complejo arquitectónico luce a diferencia de su vecina, líneas mas rectas, colores mas grises. Se distingue por su ángulos caprichosos y detalles metalizados el que fuera financiado por la Gates Foundation para albergar al Laboratorio de Ciencias de la Computación. Dicen orgullosos los guías que desde el MIT han surgido inventos que nos han cambiado la vida, como las calculadoras, los microondas o los GPS. Por su parte, el museo del MIT invita a disfrutar de la magia de hologramas, robots, y muy especialmente de la fantástica obra de Berenice Abbot, que aun cuando puso la fotografía al servicio de la ciencia no pudo evitar crear piezas artísticas fantásticas, como algunas que inmortalizan algunas vistas de Nueva York.

Sigo en breve! Ahora... A descansar!