martes, 6 de agosto de 2013

Dublín. De escritores, catedrales y cruces celtas.



Dia 2:

Hoy sí, con más de 12 horas de descanso, nos sumergimos en Dublín. Elegimos el lado norte del Río Liffey aunque caminando, caminando, nos sorprendimos otra vez en el sur.

Si tuviera que rescatar dos cosas que resaltaron de la jornada diría que fueron el poder notable de la literatura y las catedrales, aunque ambas cosas pueden ser finalmente una sola. 

El Museo de los Escritores (Writers Museum) nos cuenta acerca de la enorme presencia de las letras en la historia de Irlanda. Está obstinación cultural por preservar las tradiciones encontró en la palabra un arma imbatible, a través de relatos hablados, historias cortas o grandes novelas. Ayer les contaba del Book of Kells como herramienta para transmitir las ideas del evangelio por encima de las paganas. Luego serían otros libros quienes servirían para transmitir la cultura auténtica irlandesa por encima de la de los señores británicos, finalmente lo serían para imponer las ansias de independencia finalmente lograda, hace muy poco, a principios del siglo XX. 

Qué decir de los premios nobel de literatura con Shaw, Yeats, Becket? Y qué de los que no lo fueron pero tantos adoramos con Wilde o Joyce?

La tarde nos deparaba otra sorpresa: la ciudad tiene dos catedrales! Christ Church Cathedral y St. Patricio. El arzobispo reside en Christ Church pero nadie en su sano juicio desconocería la enorme popularidad de San Patricio. Ambas son medioevales, imponentes y las separan una corta distancia totalmente caminable. Curiosidad de la historia que parece poner a Irlanda siempre en un lugar de permanente disputa. Ambas nos gustaron, Christ Church por su conjunto arquitectónico que se fusiona con Dublinia en el barrio vikingo, también por su cripta ... donde no sólo tomamos un frugal almuerzo sino que también miramos algunos trajes utilizados en la serie The Tudors (filmada allí). San Patricio nos gustó también por su parque lateral que permite ver sus delicadas líneas, y por su coro que nos deleitó mientras ensayaba para la misa de 17:30.

Les decia que a la larga todo es una misma cosa...Para confirmar la presencia categórica de las letras a lo largo de nuestro día intenso, una curiosidad: en San Patricio descansa, Jonathan Swift, quien fuera dean de la catedral y... autor de los Viajes de Gulliver.



Día 3:

Subidos a un Peugeot 207 azul con indispensables caja automática y navegador satelital nos adentramos por la mano izquierda a la Irlanda profunda. Nuestra primer parada, el medio de la isla, Clonmacnoise, Co. Offally.

Al borde del río Shannon quedan las ruinas de Clonmacnoise, un asentamiento que data de los inicios de la cristiandad. Ubicado estratégicamente allí donde la naturaleza les proveyera a sus habitantes su sustento, sigue siendo hoy lugar de peregrinaje. Conserva típicas cruces celtas que reúnen en si mismas la fusión del arte celta (representado por lineas circulares) con la cristiandad. Llamadas a ser símbolos que ahuyentan al mal, servían también para marcar el lugar de encuentro y de oración. Con el tiempo, por su porte, también albergaron laterales esculpidos con imágenes alusivas al evangelio. 

Lo más simpático: una puerta con delicados pliegues, de "whisper door", que permite reproducir susurros desde uno de sus extremos para ser escuchados en lado opuesto. Maravillas de la arquitectura medieval.

Clonmacnoise sobrevivió a muchos ataques desde sus orígenes: desde ataques vikingos, normandos a británicos. El último, el de Enrique VIII, fue un saqueo desvastador. Sin embargo, no pudo con su espíritu imponente que permanece perenne. Todavía hoy en el lugar se celebra misa a la intemperie y es visitada por autoridades eclesiásticas. El último Papa en hacerlo, fue Juan Pablo II.

Volvemos contentos por caminos sinuosos que dejan ver pueblitos muy pintorescos, como Roscommon. Ya estamos en la autopista, a sólo 9 km de Galway.

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