sábado, 10 de agosto de 2013

Irlanda. Dingle Península, Ring of Kerry y...Wicklow Mountains.

Me gusta escribir los diarios de viaje con identificación de los días. Para este tramo se presenta una particularidad: hace cuatro días que estamos recorriendo kilómetros y kilómetros que consistentemente nos muestran carreteras que no entienden de líneas rectas, paisajes pincelados de mil verdes que a su vez cambian según les dé vida el sol o la llovizna, y pueblitos que resignados se abren a los coches que los atraviesan. Una iglesia y casitas de techos a dos aguas pintadas en colores o con frentes de piedra y muchas flores, los enmarcan a modo de custodia.

Veamos:

Día 5:

Galway-Tralee. Tralee- Dingle. Dingle- Killarney: es el recorrido a la península de Dingle. Es que...si miran un poco el mapa de Irlanda, verán que la costa es muy caprichosa. Nunca una línea recta...eso hace que la marea encuentre distintos desafíos a la hora de acercarse. A veces son acantilados, otras bahías, otras penínsulas con suaves playas que se la contienen una enfrente a otra. Si le agregamos que la superficie está ondulada por suaves colinas, es fácil imaginarse el resultado.

El camino Tralee Dingle es verdaderamente hermoso, desde lo alto se ve el mar a un lado...y al otro... Llegamos a Dingle pero salimos volando (literalmente) porque están en pleno receso estival y el avistaje de delfines y espectáculos marinos convocan a mucha gente. Mucha...

La ruta nos llevó a Killarney por la costa alta que ofreció vistas formidables como esta...las flores? Siempre!



En Killarney nos espera su Parque Nacional y su perfil urbano pintoresco. El Parque Nacional de Killarney es el parque nacional más antiguo del país. Debe su creación a la donación de 4500 hectáreas y una fina residencia llamada Muckross House al pueblo de Irlanda por parte de quien fuera su último dueño, un norteamericano llamado Mr. Bowers Bourn (que lo compró como regalo de bodas a su hija que falleciera sólo tres años después de su casamiento). El dueño anterior había sido Lord Ardilaun, de la familia cervecera de Arthur Guiness quien a su vez salvara de la bancarrota con la compra de Muckross a la familia original, la de Henry Arthur Herbert. Resulta que Herbert, diputado por el Condado de Kerry quería acceder a un título nobiliario para lo cual se codeó con la alta sociedad hasta lograr tener como invitada a Muckross House a la mismísima Reina Victoria. Fueron sólo dos días de visita y todavía se sigue hablando...Finalmente Herbert murió antes de que la reina lograra darle el anhelado título nobiliario Tal vez Herbert haya fallecido sin saber que logró uno mucho más trascendente: el de haber ubicado a Killarney como un punto de interés turístico ineludible a la hora de visitar Irlanda.

Dos palabras sobre Killarney: se debate entre el gusto victoriano dejado por la visita real y el folklore irlandés representado por los pubs en cada cuadra y su inconfundible música en vivo. Nos hospedamos en el Arbutus Hotel donde el buen gusto y la cordialidad de su gente nos hicieron sentir reconfortados luego de un día tan intenso y activo.

Día 6:

Killarney - Glenbeigh - Waterville - Killarney: es el famoso Anillo de Kerry. Como la ruta se hace muy angosta, se recomienda recorrerla en sentido inverso a las agujas del reloj, consejo práctico que nos asegura no cruzarnos con brutos ómnibus turísticos. Es que...la zona es muy popular y atrae a turistas locales y extranjeros por igual. Hay para todos los gustos. Pasear dejando que los paisajes escénicos nos dejen con la boca abierta, o adentrarnos a pie en senderos para trekking, caballos o bicicletas. Caminar detenidamente por los pueblitos que nos van recibiendo o detenernos en un pub a disfrutar de algo rico...Nuestro almuerzo fue en un pub de Waterville: sopa casera de vegetales y una porción de fish and chips.

A medida que nos alejamos de Killarney hicimos una primer parada cerca de Glenbeigh donde recorrimos la recreación de un pueblito rural irlandés ambientado entre los siglos XVIII y XIX, justo en la época difícil. Se destaca la comunión con la naturaleza que proveía el poco sustento, las imágenes religiosas y la precariedad de la construcción. Techos de estera, calefacción a pura turba y animales de la granja ... Una nota divertida: las ventanas eran muy pequeñas porque su tamaño determinaba el costo de los impuestos.. Resultado: las puertas se "abrían" por la mitad de manera de eludirlos...Julio recordaba que en Amsterdam las casas eran muy angostas porque allí los impuestos se determinaban  por el ancho de sus frentes...

A partir de Waterville, que se mece entre el mar y un lago de montaña, la ruta nos ofrece unas vistas espectaculares del mar abierto, es la zona más al sur del Anillo de Kerry. También más y más curvas. Es notable... hay ángulos que no ofrecen la mínima vista de qué viene de frente lo cual a su vez se pone emocionante si nos toca pasar a un atlético ciclista o gente caminando, simplemente. No hay ni la más mínima vereda, sendero. Nada. Justito para pasar de a uno, en lo que sean transportados..

Finalmente, dejamos atrás al mar, que no se resigna y se insinúa luego a la derecha para finalmente ser eclipsado por las montañas y lagos a la derecha. Nuestro último punto panorámico: de Lady's View. Dicen que la aludida Lady fue la reina o su dama de compañía que quedó fascinada por el paisaje. Les dije...solo dos días y todavía se habla de ella... A mí me gustó ésta vista, pintada con ovejitas, piedras, mar y sierra. Verde...



Día 6: 

Luego de hacer noche en Cork, nos dirigimos de vuelta a Dublín. Antes: Parque Nacional Wicklow. A 250 km aproximadamente de Co. Kerry, adivinen qué encontramos? Rutas pintorescas, verde, verde y más verde. Las montañas de Wicklow ofrecen un paisaje increíble, rico en bosques, lo riegan lagos y ríos. Si bien es claramente más chico que el de Killarney hay mucho para ver. Sólo con recorrer la Military Road se alcanzan los puntos más visitados, especialmente el de Glendalough donde están las ruinas de un convento de la temprana cristiandad que conserva la torre del campanario casi intacta. Está claro que los monjes sabían donde emplazar sus asentamientos. Por dónde se mire dan ganas de agradecer por poder disfrutar de semejante paisaje natural. 

Como anunciando el regreso a Dublín, ciudad de literatura según UNESCO, nos sorprende en el camino el punto "Meetings of the Waters" en homenaje al poeta Thomas Moore que escribió desde la confluencia de esos dos ríos, el poema que lleva ese nombre. En el ambiente se respira solo quietud apenas interrumpida por la corriente de los ríos de lecho de piedra.

Tenemos que volver .... pero el día todavía nos tenía preparada una sorpresa. El sol que había estado esquivo se decidió a salir. Paramos varias veces mas a sacar fotos. Una escena que nos impactaba como la más linda, era desafiada por otra y otra. Sospechamos del GPS...tendrá traqueados para turistas caminos sólo espectaculares? Miren que la sencillez y belleza de este paisaje...



Estamos entrando a Dublín...un poco de asfalto después de tanto verde no nos vendrá nada mal. Tampoco brindar esta noche por el privilegio de este viaje y ... el conductor que manejó con bravura los 1250 km de recorrido! Hoy más que nunca.. Cheers!






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