viernes, 16 de agosto de 2013

Irlanda. Una visita al mundo Guinness.

;;


Una visita a Irlanda siempre incluye una visita a Guinness Storehouse. Por muchas razones: tiene 250 años de historia, lo que hace que haya trascendido a años claves en la historia irlandesa. También porque es la bebida nacional por excelencia, la que toman todos los irlandeses, y...por todos me refiero a todos, los del norte, los del sur, los que viven en el sur pero simpatizan con los del norte y...viceversa! Finalmente, porque es una empresa que cuida tanto la tradición como la actitud innovadora. Es clásica y contemporánea.

Nota de color: Guinness hizo también una contribución a la resolución de disputas. Allá por 1950, instituyó el libro Guinness de los records con el propósito establecer algún mecanismo independiente para terminar con las disputas que se presentaban en los pubs de Gran Bretaña e Irlanda. La primera fue ¿cuál era el pájaro de caza más veloz de Europa...?

A poco de iniciar el recorrido por Storehouse aprendemos cuáles son los ingredientes naturales utilizados en su elaboración: cebada, lúpulo, levadura y agua de Wicklow Mountains. Finalmente mencionan al quinto: Arthur Guinness quien en 1759 comenzó, al firmar el leasing por el uso del predio, este camino fantástico. Me gusta pensar que para hacer realidad grades hitos corporativos no bastan los ingredientes nobles sino que son indispensables las mente visionarias. 

A medida que recorremos los distintos pisos nos vamos encontrando con otras gratas sorpresas preparadas con una estética muy cuidada y actual: desde personalidades de la historia de la firma quienes desde retratos nos "hablan" de la historia de Guinness, pasando por el Master Brewer que nos explica todos y cada uno de los pasos de elaboración y distribución, hasta los populares avisos publicitarios, algunos de ellos votados como los mejores de la historia de la publicidad (1999 The Surfer).

Un párrafo aparte merece la experiencia de degustación, "the ultimate experience". Allí aprendimos cómo reconocer el aroma de una buena Guinness, así como también a saber cómo degustarla para disfrutar al máximo el sabor típico amargo directo en nuestra garganta (sí, nuestra garganta...). 

Guiness Storehouse fue una planta de fermentación entre 1904 y 1988. Luego fue adaptada magníficamente, logrando ni más ni menos que un cuerpo de siete pisos con forma de un enorme vaso de cerveza tipo "Pint" que podría contener en sí misma unas 14,3 millones de...pints! Inimaginable! En el séptimo piso, se encuentra el Gravity Bar, que tiene una vista circular hacia toda Dublín. Una belleza verla desde las alturas mientras disfrutamos de una Guinness en la mano.

Estamos terminando el viaje... Nuestros días en Irlanda merecen un brindis. Por la paz de los pueblos, por su pasado, por su mirada hacia el futuro, por la evolución virtuosa de las sociedades, respetando las diferencias sin perder de vista el bien común, levantemos las copas en castellano, en inglés, y....en gaélico: Salud! Cheers! Sláinte!



No hay comentarios: