jueves, 14 de noviembre de 2013

Un amor imperfecto.



Al comienzo, traté de memorizar el título de los bloques. "Escondiendo el polvo debajo de la alfombra",   "Cama de clavos", "Real, irreal",,,pero no pude seguir el ritmo. Me metí en la obra de la mano de los actores perdiendo el hilo hasta el final que me regaló este título: "Un amor imperfecto".

Sí, es imperfecto el amor, supongo que siempre. También vulnerable, su vulnerabilidad muchas veces lo deja en situación de fuga. ¿Qué otra cosa que no sea fugarse hacen los personajes de "Escenas de la vida conyugal"? Se fugan de la rutina, de la desconsideración del otro, de la ausencia de empatía, de la ausencia de pasión. También de la vida pautada, esquemática, previsible. Tan, pero tan pautada, esquemática y previsible que la única forma que encuentran de resolver el hechizo es destruyéndolo todo, y sólo al cabo de los años, encontrar una fórmula acorde, juntos y prófugos de las convenciones sociales.

Debo confesar que el primer bloque me tendió una trampa. Una mujer hipersensible, cuestionando la rutina, un hombre paciente, amoroso, conteniendo. Valeria Bertuccelli se parecía mucho a la "Tana" de "Un novio para mi mujer", Ricardo Darin menos estereotipado ganaba espacio. Yo pensé, ¿enfoque machista? Quedo claro a poco de avanzar que no. Claramente. Valeria Bertuccelli gana en moderación, en matices, en emoción, mientras Darin evoluciona hacia hombre espantoso. Sabiendo que él por su pasado es "más" (y todo un caballero) me permito decir: Bertuccelli es gigante. Esos momentos en los que por largas pausas sostiene la mirada fija en su pareja sin poder dar crédito a lo que escucha....Sencillamente, impecable. 

¿Histérica o sensible? ¿Príncipe o sapo? ¿Y si fuera así de complicado, volátil? ¿y si todos tuviéramos nuestro momento para cada faceta, aún diametralmente opuesta? ¿Y si la vida fuera lo suficientemente larga para encontrarnos y desencontrarnos? ¿Y si las etiquetas fueran un absurdo? Se me ocurre que si bien Ingmar Bergman lo escribió bajo sus "Scenes from a marriage" para un matrimonio a lo largo de los años, bien podría pensarse que los encuentros y desencuentros son en realidad con nosotros mismos, sea la misma persona o no la que nos ayuda y completa en la construcción de nuestro ser adulto.

Hacia mucho que no veía teatro en estado puro. Escenografía leve, vestuario sutil, sólo las luces y los actores en escena. Mi memoria se remonta y me cuenta : "sólo comparable al "Diario de Adán y Eva". Es cierto que desde el año de su aparición, 1973, Escenas de la vida conyugal propone una trama contradictoria, que a algunos los hace reír, a otros llorar. A mí me mantuvo en una tensión emotiva de celebración a la búsqueda del amor, siempre imperfecto. 

Se me ocurre que allí radica su misterio.

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