sábado, 21 de diciembre de 2013

Del año 2013, el 2014 y la ambigüedad permanente.




La palabra ambigüedad como tal, me simpatiza. Eso radica en mi admiración a las palabras que se escriben con diéresis. Es un signo exclusivo, utilizable sólo en dos sílabas de las tantas de la lengua castellana (“gue” y “gui”), que perturba cada vez que hay que tipearlo, desafiando teclados, llevando a muchos a evitar la palabra en cuestión  o, lo que es peor, a escribirla ignorándolo torpemente. A mí, particularmente me dá una gran alegría cada vez que se me cruza una de esas pocas palabras que se escriben  con diéresis. Siento que usándola, contribuyo a su perdurabilidad digna y elegante.

Ahora si hablamos de su significado, la sensación es otra. El diccionario de la Real Academia Española dice que la ambigüedad es una atributo de aquellas cosas o situaciones que remiten a dudas en su interpretación generando incertidumbre, también se dice de las personas que con sus palabras y comportamiento no definen claramente sus opiniones.

Es cierto que la duda e incertidumbre son condiciones indispensables para cualquier iniciativa que pretenda avanzar. Una wikiquote dá testimonio de una frase muy conocida del filósofo, matemático y científico francés René Descartes (1596-1650) “Pienso y dudo, luego existo”. Pero en lo personal dudo del estado de ambigüedad permanente. En algún punto, debo reconocer, me genera angustia.

Algunos ejemplos públicos pueden ilustrar lo que quiero decir:

·         ¿es Argentina un país capaz de generar un líder mundial de la talla de Bergoglio, el Papa Francisco, o un país que sólo anida líderes que piensan sólo en llegar al poder egocéntricos sin la menor vocación de servicio?

·         ¿es razonable que la Reserva Federal de Estados Unidos esté obsesionada en medir milimétricamente el nivel de empleo de su economía para decidir en consecuencia calibrar, también milimétricamente, la tasa de interés o mejor despreciar los precios relativos y toda unidad de medida que se nos cruce ignorando su relevancia al extremo de llegar a manipularlas?

·         ¿es Argentina un país rico que tiene un futuro próspero por la potencia de su agro, de sus reservas en shale gas y su talentoso capital humano o un país suicida que sólo sabe desperdiciar su potencial sin lograr pensar más allá de la inmediatez cotidiana?

Mis sensaciones terminando el año 2013 son de una enorme ambigüedad. Tanto el plano social, político, profesional como familiar me han generado emociones contradictorias siempre en los límites llevándome de la satisfacción a la desazón sin escalas (y viceversa!).

Tal vez la vida sea eso, una montaña rusa, pero en estas Fiestas yo, al menos, necesito bajarme un rato del carrito y, refugiada con mis seres queridos,  y en nuestro lugar en medio de la naturaleza y aire puro, respirar hondo y, con absoluta certeza, agradecer porque ellos son mi ancla y constituyen toda mi existencia. Lo demás… es ambiguo.

Les deseo con todo el corazón que disfruten de estas Fiestas con paz y alegría. Mientras va llegando 2014 (cargado seguro de ambigüedades…) los invito a ver este video que, como no podía ser de otra manera, es ambiguo. ¿Pasado o Presente? ¿Dama o Vagabunda? Aunque… pensándolo bien cuando el talento se aúna, el resultado es superador de cualquier dilema. Con ustedes Lady Gaga y Tonny Bennet cantando “The lady is a tramp”( Versión larga sin subtitular y corta subtitulada).

Salud! Cheers! Sláinte!



 


sábado, 7 de diciembre de 2013

Mandela en mi memoria



Dos situaciones personales vinieron a mi memoria cuando supe de la partida de Nelson Madela. 

Corría Febrero de 1999 cuando hacía el primer viaje internacional con mis hijos por entonces de 10 y 5 años. Tenía muy claro que no quería que sea a Disney. Fuimos entonces a Sudáfrica, cambiando parques de diversiones por aventuras en safaris. Inevitable fue pensar en el gran Mandela. Lo encontré en la cima de Ciudad del Cabo,Table Mountain, desde donde pude divisar Robben Island, donde se encuentra la cárcel de la que salió luego de 26 años íntegro, sin rencores, con el único propósito de unir, construir, hacer realidad su justa causa, liderar su país.

Fue algunos años más tarde, en Junio de 2008, que estábamos de vacaciones en Londres coincidiendo por esos días con el Tributo por sus 90 años en el Hyde Park. Fue el comienzo de varios meses de celebraciones que incluyeron además de conciertos, exhibiciones, ediciones de libros conmemorativos. Esos meses se sintetizan como "La fiesta de cumpleaños más grande de la historia" Leí por ahí: "No todos los días una figura tan inspiracional como Madiba cumple 90 años". Ese concierto, además se consideró una continuidad del Tributo que le hicieran en el Estadio de Wembley 20 años antes cuando, aún en prisión, cumplía sus 70 y el mundo reclamaba su liberación. Él estuvo presente en esa memorable ocasión y, aunque no fuimos al concierto, su luz alcanzó el departamento en el estábamos alojados.

Mandela fue un líder enorme. Hay muchas documentos que dan testimonio aunque tal vez sea Invictus, película de 2009 dirigida por Clint Eastwood y protagonizada de maravilla por Morgan Freeman la que más masivamente haya ilustrado sobre su personalidad. Está todo dicho sobre él, por lo que hoy elegí contar una historia lateral, que cruza su vida: la de una gran mujer argentina que lo acompañó en su lucha y de la que supe gracias a un generoso colega que me sugirió su nombre. 

Mary Ingouville de Burton nació en Buenos Aires en 1940 pero la vida la llevó a Sudáfrica donde apenas instalada y con sólo 23 años sintió que no quería mantenerse indiferente ante la injusticia y la discriminación que sufría la gente negra. Se sumó entonces activamente a la organización anti- apartheid Black Sash integrada principalmente por mujeres blancas de clase media, que marchaban en protesta con una faja negra en sus cabezas, como símbolo de la resistencia a la muerte de los derechos humanos. Con valentía le decían en tiempos muy difíciles  NO al racismo, NO al sexismo, SÍ al gobierno democrático. Llegó a ser presidente de esa Asociación durante varios años y fue una de las diecisiete personas en las que Mandela confió para integrar la Comisión de la Verdad y Reconciliación que desde 1994 y por más de dos años llevó adelante la dura tarea de investigar, documentar e informarle sobre las violaciones a los derechos humanos durante el apartheid.

Dentro del aluvión de información sobre Mandela, esta semana me detuve en la página FastCompany.com, donde Anya Kamenetz identificó momentos inspiradores que cristalizaron lemas de vida para recordar. Leyendo supe que Nelson Mandela dijo alguna vez:

* Sean abiertos y perdonen. Confíen en la verdad para construir puentes.

* Para mantener la salud de lo que haz construido, debes saber cuándo dar un paso al costado.

* Nunca es tarde para reparar errores.

* Puedes irradiar coraje aún cuando sientas miedo.

Propongo rescatar sus gestos, incorporarlos, tal vez nos hagan mejores.Todos lo necesitamos.