jueves, 6 de febrero de 2014

Divague de vacaciones lluviosas.



"¿Cuál es tu profesión soñada?", me sorprendió inquisidora una pregunta de seguridad de una plataforma virtual. Silencio. Busqué en mi memoria qué había contestado hace ya tiempo cuando me lo planteó por primera vez. Nada. Me rendí. Busqué en mis anotaciones. Encontré la respuesta: escritora. No lo recordaba pero... Hecho. Juego con la idea, a ver si logro capturar una postal.

Estas vacaciones de verano nos sorprenden también insólitamente con unas lluvias que parecen no terminar. Estamos solos en la chacra, no vemos gente, ni luces en los alrededores, los caminos están intransitables así que ni ir a Lima por víveres es una opción. No nos preocupa mucho. Cocinamos, leemos y miramos películas. Entre ellas, "About time" (2013). Hace rato que quería verla, guionada y dirigida por Richard Curtis, el mismo de Notting Hill (guión, 1998) y Love Actually (guión y dirección, 2003) contaba a priori con toda mi confianza. Y así fue...imaginen: los varones de una familia tienen el don de viajar al pasado, rebobinar y enmendar lo que no salió como hubieran querido (para ellos o para sus seres queridos). Retroceden mágicamente, y listo, los sueños se hacen realidad (a propósito de magia, su protagonista Domhnall Gleeson, nacido en Dublín, es el Bill Weasley de Harry Poter y las reliquias de la muerte (2010).

La película tiene muchas escenas tiernas para recordar, pero entre ellas rescato especialmente una. El papá, a punto de morir le aconseja a su hijo que viva un día de su vida. Uno cualquiera y cuando lo termine, vuelva a vivirlo pero deteniéndose en los matices que no había detectado en la primer edición. Así, una reunión tediosa de trabajo se convierte en objeto de humor, un lugar imponente que había pasado desapercibido lo maravilla, un logro aparentemente rutinario es celebrado como se merece, a los abrazos. La vida, ordinaria, se devela extraordinaria, dice el protagonista hacia el final de la película.

Tan cierto. Cuán extraordinaria es la vida simple, habitual, tanto como nuestra cena al finalizar la película: con un rico vino, una carne con especias y zuccinis de la huerta asados (infaltables este año, son el éxito de la temporada) con el ruido de la lluvia como telón de fondo y Sentimientos Encontrados con Jorge Fernández Díaz sonando desde la radio. ¿Qué más podemos pedir? Comparto el video de la cortina musical del programa. Es la versión callejera de Stand by me, creada en 1961 por Ben E. King a partir un tema gospel del año 1955 y re interpretada numerosas veces, entre ellas por John Lennon en 1975.




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