domingo, 19 de julio de 2015

República Checa, el Castillo de Praga, y otros castillos.



Kafka no podía pertenecer a otra ciudad que no sea Praga. En Praga confluye lo medioeval y lo católico, lo judío y lo cristiano, Europa Occidental y también Oriental. Alberga huellas del Sacro Imperio Romano y al mismo tiempo del esplendor del Renacimiento. También rastros del nazismo (cuyos fantasmas todavía abruman), del comunismo (que nadie añora) y del capitalismo (que no se sabe bien qué es,,,). La política parece haberlo atravesado todo. Y el todo está sin dudas a la altura de lo mejor del resto de Europa, aunque....sea distinto. Las catedrales góticas, por ejemplo, nada tienen que envidiarles a sus pares excepto porque se encuentran sofocadas por edificios circundantes que las aprisionan o porque solo son utilizadas como singulares salas de conciertos. 

Se dice que algo es "kafkiano" cuando es absurdo, irregular, disparatado (también angustioso, pero no aplica a la ciudad). Y sí...Praga es una ciudad que tal vez diga mas por el conjunto ecléctico que compone que por las singularidades que alberga. El Castillo de Praga no es "un" castillo sino un conjunto de edificios a quienes la ciudad y el mundo turístico han invadido perdiendo de cerca un poco su caracter, no así a la distancia que su ubicación alta lo destaca contundente como símbolo de la ciudad. Alberga joyas notables (como el salón del viejo palacio o la Catedral de San Vito) pero al mismo tiempo restaurants de todo tipo y color y museos curiosos como el del juguete. Otro ejemplo es Nuestra Señora de Tye. Sale como símbolo de todas las fotos aéreas de la Plaza de la Ciudad Vieja pero su puerta ...no es evidente, para llegar a ella hay que entrar entre medio de dos restaurantes, una foto de su frente es imposible! Y qué decir del famoso reloj astronómico, el que no solo marca la hora, sino también la posición de la luna y del sol, los signos del zodiaco, y la presencia de los apóstoles que aparecen en cada hora mientras un esqueleto acciona las campanas (quién sino él puede dar testimonio del paso inexorable del tiempo??). El reloj, es solo una parte del edifico del ayuntamiento que casi nadie ve. Es que .... muchas cosas no se ven porque se esconden, o se agigantan según nuestros ojos o nuestra piel lo detectan. Por eso, lo que sólo se percibe innegable, es el conjunto magnífico de torres y cúpulas, relieves y callecitas que nos van llevando no se sabe muy bien a dónde. Sí, Praga es kafkiana. Si fuera por aspirar a que el caos nos lleve, desearía que sea al barrio de Mala Strana, en lo que llaman la ciudad chica, que se encuentra a poco de bajar el Charles Bridge en dirección al Castillo. Se extiende sobre la costa del río, muy tranquilo, donde uno puede relajarse en el Parque Kampa, o pasar un lindo momento en los restaurantes que dan a la calle (recomiendo especialmente Červená Sedma) mientras algún músico toca jazz o acercarse al Muro de John Lennon donde los graffities coloridos se multiplican celebrando la paz.

Ahora...si queremos ver un castillo hecho y derecho, que nos remonte al pasado y nos deje espiar cómo se conformaban las ciudades medioevales, con sus familias y sus gremios para abastecerlas, entonces no hay dudas: hay que ir a Česky Krumlov. Es una joya en la que el tiempo parece haberse detenido, donde es encantador pasar la noche, perderse en el laberinto de sus callecitas hasta llegar a algún mirador sobre el Rio Moldava tener una cena medioeval auténtica, y, a la hora del anochecer no perderse ese cielo azul furioso, inigualable, el mismo que durante siglos viene observando las transformaciones de esta nación hermosa, República Checa.



Nota de color: en pleno verano es frecuente poder tomar al paso ricos tragos como el "mojito" o el "cuba libre". ¿Habrán sido los tragos partes de un intercambio entre Cuba y los países detrás de la cortina de hierro?

Pd. República Checa alberga otra ciudad magnifica: Karlovy Vary. Fue comentada en este post: http://alejandranaughton.blogspot.it/2015/07/karlovy-vary-en-republica-checa-un-spa.html

viernes, 10 de julio de 2015

Karlovy Vary, en República Checa. Un spa al aire libre.



Llegar a Karlovy Vary es una experiencia contraintuitiva. Típicamente cuando uno se aproxima a una ciudad empieza a ver urbanización, generalmente poco agraciada. En cambio en Karlovy Vary cuando mas cerca está uno de la ciudad, mas dentro de un bosque se encuentra. El verde lo envuelve todo, la ruta se hace sinuosa, hasta introducirnos desprevenidos en una ciudad encantadora.

Sucede que la ciudad se emplaza acompañando el cauce del Río Tepla (significa "caliente") desde su fundación realizada por el Emperador Romano Carlos IV en 1350 quien, si bien lo hizo en ese lugar al parecer sorprendido por las aguas de la zona, seguro no imaginaba que la ciudad seria reconocida mundialmente por siempre por sus virtudes curativas que la convierten en una ciudad termal, o mejor dicho, un spa al aire libre.

Claro que no todo fue gloria desde la fundación ya que la ciudad tuvo sus momentos de esplendor y de declive dependiendo no solo de los cambios políticos y guerras sino también de inundaciones e incendios. De todas maneras, siempre encontró la manera de resurgir. Fue al terminar la segunda mitad del siglo XIX que adquirió su fisonomía armoniosa actual aunque sólo después del año 1989 se dieron las condiciones de estabilidad y vuelta a los esplendores de antaño. Ya para entonces (siglo XIX) los doctores Václav Payer y David Becher habían logrado concluir que las propiedades curativas de las aguas no solo eran importantes a través de eventuales baños sino gracias a su bebida lo cual en la práctica derivó en un cambio muy importante para la ciudad en términos conceptuales ya que dió lugar a la instalación de facilidades para el disfrute y aprovechamiento virtuoso: baños y bebida termal acompañados de actividad física en los spa hoteles y....la calle misma! Fue época de construcción de buena parte de los edificios de art nouveau que hoy se observan como la Sprudel Colonade inmortalizada en numerosas obras pictóricas de varios siglos atrás.

Pero... ¿Qué es la Colonade, o Hot Spring Water como se la conoce hoy en día? Es un fenomenal "brote" de agua que se impulsa desde más de 2000 metros de profundidad, a 73 grados, alcanzando una altura de más de 14 metros y con una continuidad que permite abastecer cómodamente a los hoteles de la zona. No contentos con eso, en Karlovy Vary uno puede caminar siguiendo el río y, de tanto en tanto, servirse las aguas termales de una suerte de fuentes, o sencillamente canillas e ir tomándolas como si nada, paseando. Es muy curioso ver con qué naturalidad vamos por la calle con unas pipas (muy bonitas, justo es reconocerlo) que permiten ir sorbiendo el agua cuya temperatura varía dependiendo del "brote" que uno haya elegido. Su sabor es claramente salado y la riqueza mineral se evidencia con solo ver el sedimento que va dejando en las fuentes (y las cañerías, una visita guiada al "mundo subterráneo" o "underwaters" que parten desde la Colonade es bien aleccionadora).




Dicen que las virtudes curativas de las aguas de Karlovy Vary sanan trastornos digestivos, del hígado, páncreas, riñones e intestinos. Ojalá. Yo solo me permito transmitirles que el estilo, belleza y paz de ese hermoso lugar seguramente es un mimo a la vida y en consecuencia, estoy convencida que solo puede curarnos. Y, si encima le agregamos una dosis de arte con la edición del renombrado Festival de Cine, el bienestar es total!!

Nosotros hicimos circuito de piletas de agua termal y nos tomamos unas cuentas pipas. Caminamos, nos trepamos al cerro hasta el mirador Diana desde donde se observa a Karlovy Vary como emergiendo del bosque. También tuvimos dos ricas cenas. Salimos reconfortados. Creo que Karlovy Vary nos sienta bien! Imposible que la conclusión sea otra...miren esta foto con afiche de película y todo....



domingo, 5 de julio de 2015

Viena. Cortito, apenas un vistazo en camino.


Saliendo de Italia y camino a República Checa, una noche en Viena es absolutamente indispensable y... acá estamos. Cortito:

Si a un alumno de arquitectura le consultan sobre los techos de las catedrales góticas y él responde "son de acero" es probable que salga reprobado. Si a un ciudadano de a pié se le consulta si imagina una situación bélica que derive en un bombardeo a una catedral gótica es probable que conteste "imposible". Pues bien, en el caso de la catedral de San Esteban de Viena quiso el destino (y la irracionalidad de toda guerra) que fuera una víctima del bombardeo de las fuerzas aliadas en 1945. De ese triste episodio sobrevivieron intactas las torres en aguja que se elevan al cielo y los pórticos y las arcadas que sostenían el techo de la nave central. Las fotos que testimonian el hecho son desgarradoras. Sin embargo, acá está, erguida orgullosa con su techo reconstruido con 605 toneladas de acero sustituyendo los tres mil troncos originales. Me recordó la reconstrucción del Whilhem Memorial Church de Berlín (para más detalles ver Día 2 del post http://alejandranaughton.blogspot.co.at/2010/06/berlin.html) 

San Esteban es un símbolo de la ciudad. Pero no el único. Si caminamos desde su puerta, ambas direcciones nos depararán otros también cautivantes. En un extremo, la Ópera de Viena. Viena, es música, es excelencia y buen gusto por eso la Ópera también es representativo de la ciudad. Y... También fue víctima del bombardeo, los daños destruyeron casi el 80% de sus instalaciones. Como la catedral también resurgió, preservando la acústica, pero no todo su preciosismo dorado. Acá dejo una foto que compara un techo de una sala que se salvó con el mismísimo auditorio, hoy mas austeros. Son distintos, pero dicen que el sonido es el mismo de siempre, perfecto.




Si en cambio desde San Esteban se camina en sentido inverso, se llega al acceso principal de 
Hofburg, desde donde la dinastía de los Habsburgo rigió el país hasta su caída en 1918. Su impronta está presente en sus portales, sus esculturas notables y en la leyenda que acapara la emperatriz Sissi, por su historia personal de esfuerzo para adaptarse muy joven a un mundo desconocido, otro poco por haber sido inmortalizada en el cine, y por su triste final: fue acuchillada por un anarquista en Ginebra en 1898. 

En Hofburg hay mucho por visitar, comenzando por el Museo de Sissi y siguiendo por tantos otros. Ahora, si en cambio lo que prefieren es el esparcimiento despreocupado, basta con dejarse llevar por los jardines impecables que van enlazando a los distintos edificios, o volver a esa zona peatonal enorme, encantadora, ornamentada con estatuas que nos lleva de vuelta a San Esteban. Imposible no sentirse una misma como Sissi, aunque sea .... En shorts, alpargatas, sombrero y anteojos de sol mandatorios en el verano. Hoy, la temperatura superó los 33 grados...


Me quedaron por profundizar Mozart, Strauss, Klimt, Freud, y Orson Wells con su Tercer Hombre. Pero les dije, el post era cortito.

jueves, 2 de julio de 2015

Florencia Fashion. Del Museo Salvatore Ferragamo y Museo Gucci




Después de unos días en Florencia y habernos nutrido de tanto arte, decidimos explorar...otro arte fascinante: la moda. Y como Florencia es una ciudad densamente poblada con museos, dos marcas internacionales, italianas y de origen florentino decidieron montar el propio.

El Museo Gucci está situado en la Piazza de la Signoria. Aprendí allí que las dos G símbolo de la marca  obedecen a Guccio Gucci, italiano que supo ser botones de un hotel de la alta sociedad londinense, ambiente en el que se nutrió desde lo estético y lo pragmático. Fue así que al volver a su terruño decidió comenzar a diseñar y ensamblar bolsos de viaje utilizando los elementos representativos de la zona, básicamente el cuero. Sin embargo, el gran público reconoce como primer hito de su carrera al diseño "flora" utilizado primero en pañuelos (que lo llevaran a la fama el cuello de la Princesa de Mónaco) y luego se reprodujeran en vestidos, anteojos y, simbólicamente, en perfumes. En la última sala del museo encontramos la que me resultó la sala mas curiosa, la dedicada a la cartera Bamboo. Explican allí que la famosa cartera de manija rígida nació como una manera de superar la escasez de elementos durante la guerra. Esa escasez no alcanzaba a las cañas de Bamboo que importaban de Japón por lo que se le ocurrió moldearlas para terminar con gran carácter el diseño de la cartera. Fue un hit de inmediato y, desde entonces no paró de recrearla (y otros de copiarla u " homenajearla"). Reconoceremos muchas Bamboo Bag en las vidrieras de Buenos Aires!


Pero...el Museo de Salvatore Ferragamo superó ampliamente mis expectativas. Hizo su fama diseñando zapatos para las estrellas de Hollywood y fue solo después de la crisis del 30 que decidió volver a Italia. En sus relatos reconoce que en un principio esa red internacional de clientes notables le hizo subestimar a la alta clase de Florencia hasta que logró fundir ambos mundos y en su honor eligió un lugar icónico para la instalación de su atelier. Tan representativo de Florencia es el emplazamiento, que basta con saber que fue construido en época medioeval por Geri Spini banquero en tiempos del Papa Bonifacio VIII para muestra del poderío de su familia y supo ser siglos después sede de la Municipalidad. Es el Palazo Spini Feroni, a pocos metros del Río Arno, frente al puente de la Trinidad (siguiente al Puente Vecchio). Por estos días una exhibición temporaria denominada "The Palace and the City" (¿les suena familiar?), ilustra con cuadros, fotos, y videos distintas circunstancias del Palazzo a lo largo de la historia, las tareas de restauración realizadas y el palpitar del día, desde que se despliega a primera hora hasta que cierra, en un cortometraje encantador. 




Dos salas son dedicadas a zapatos. Una en la que exhibe incontables modelos agrupados por los años durante los cuales fueron diseñados y por paleta cromática, otra en la que cuelgan con identificación de a quién pertenecieron las ormas que usó para moldearlos según la forma del pie de sus clientes. Entre ellas tuvo a símbolos de la moda como Audrey Hepburn para quien diseñó las celebérrimas balerinas (allá por los cincuenta), o a Marilyn Monroe para quien diseñó stilettos espectaculares (el mas famoso es el cubierto con cristales rojos Swarovsky y vendido en el año 1999 en una subasta de sus efectos personales hecha por Christie's ). También a Madonna. Lo de Madonna es particular: elige a Salvatore para el vestuario de la película Evita porque...Evita usaba zapatos Ferragamo. Hay una cita en los libros que se venden en la tienda que afirma que jamás había visto una mujer tan inteligente: decía que "tenía la fiereza de los Andes en sus pies, y la fiereza de la extravagancia en sus pedidos" (Salvatore Ferragamo, Shoemaker of dreams, London 1957). Se vé que Eva tenía bien claro la contribución indiscutible de la imagen para su condición de líder. En serio y sin sarcasmos: ¿habría tenido igual atracción si su imagen hubiera sido humilde o descuidada? Sinceramente, creo que no.