domingo, 5 de julio de 2015

Viena. Cortito, apenas un vistazo en camino.


Saliendo de Italia y camino a República Checa, una noche en Viena es absolutamente indispensable y... acá estamos. Cortito:

Si a un alumno de arquitectura le consultan sobre los techos de las catedrales góticas y él responde "son de acero" es probable que salga reprobado. Si a un ciudadano de a pié se le consulta si imagina una situación bélica que derive en un bombardeo a una catedral gótica es probable que conteste "imposible". Pues bien, en el caso de la catedral de San Esteban de Viena quiso el destino (y la irracionalidad de toda guerra) que fuera una víctima del bombardeo de las fuerzas aliadas en 1945. De ese triste episodio sobrevivieron intactas las torres en aguja que se elevan al cielo y los pórticos y las arcadas que sostenían el techo de la nave central. Las fotos que testimonian el hecho son desgarradoras. Sin embargo, acá está, erguida orgullosa con su techo reconstruido con 605 toneladas de acero sustituyendo los tres mil troncos originales. Me recordó la reconstrucción del Whilhem Memorial Church de Berlín (para más detalles ver Día 2 del post http://alejandranaughton.blogspot.co.at/2010/06/berlin.html) 

San Esteban es un símbolo de la ciudad. Pero no el único. Si caminamos desde su puerta, ambas direcciones nos depararán otros también cautivantes. En un extremo, la Ópera de Viena. Viena, es música, es excelencia y buen gusto por eso la Ópera también es representativo de la ciudad. Y... También fue víctima del bombardeo, los daños destruyeron casi el 80% de sus instalaciones. Como la catedral también resurgió, preservando la acústica, pero no todo su preciosismo dorado. Acá dejo una foto que compara un techo de una sala que se salvó con el mismísimo auditorio, hoy mas austeros. Son distintos, pero dicen que el sonido es el mismo de siempre, perfecto.




Si en cambio desde San Esteban se camina en sentido inverso, se llega al acceso principal de 
Hofburg, desde donde la dinastía de los Habsburgo rigió el país hasta su caída en 1918. Su impronta está presente en sus portales, sus esculturas notables y en la leyenda que acapara la emperatriz Sissi, por su historia personal de esfuerzo para adaptarse muy joven a un mundo desconocido, otro poco por haber sido inmortalizada en el cine, y por su triste final: fue acuchillada por un anarquista en Ginebra en 1898. 

En Hofburg hay mucho por visitar, comenzando por el Museo de Sissi y siguiendo por tantos otros. Ahora, si en cambio lo que prefieren es el esparcimiento despreocupado, basta con dejarse llevar por los jardines impecables que van enlazando a los distintos edificios, o volver a esa zona peatonal enorme, encantadora, ornamentada con estatuas que nos lleva de vuelta a San Esteban. Imposible no sentirse una misma como Sissi, aunque sea .... En shorts, alpargatas, sombrero y anteojos de sol mandatorios en el verano. Hoy, la temperatura superó los 33 grados...


Me quedaron por profundizar Mozart, Strauss, Klimt, Freud, y Orson Wells con su Tercer Hombre. Pero les dije, el post era cortito.

No hay comentarios: