miércoles, 14 de diciembre de 2016

Estas Navidades, más que nunca, Familia!



Este año, venía pensando en escribir mi post de buenos augurios en estas Fiestas abordando los dilemas de las políticas pendulares en Argentina que parecieran volver del pasado incansablemente. También los de nuestro futuro: ¿trabajaremos más porque la esperanza de vida crece y las cajas previsionales colapsan o menos porque la incorporación de la tecnología seguirá achicando fuentes de trabajo obligándonos a compartir el poco trabajo que quede entre todos?


Sin embargo....todo cambió exactamente el 8/12 cuando supimos que hacía tres meses el Futuro, silencioso, se mecía en el mejor lugar del mundo, la panza de su mamá. También cuando observamos que a su papá, el gourmet interesado por las ecuaciones y las letras, le brillaban los ojos de tanta felicidad. Los dos, ya eran tres. Por un instante el mundo se detuvo y cuando reanudó su movimiento los hijos se habían transformado en padres; los padres nos habíamos transformado en abuelos; los abuelos, en bisabuelos; los compañeros del alma y de la vida en abuelos del alma y de la vida; los hermanos, en tíos y mucho más... Porque así de fantástico es el milagro de la vida. Todo lo alcanza. Entre lágrimas, brindamos con vino elegido por el papá, inspirado también en familia. Plop, de Manuel Michelini, que continúa la tradición mendocina Muffatto-Michelini, y que, oh casualidad, tiene en su etiqueta la ilustración de un flamenco (aunque para este texto diremos que era una cigüeña....).


Hace un tiempo escuchaba la maravillosa la voz de Vanesa Redgrave que decía: "La Navidad llega a fin de año. Es el momento de alcanzarlo, de mirar para atrás, y encontrar alivio en su magia que perdura. Es cuando hacemos nuestros inventarios, medimos la felicidad y el dolor. Es el momento en el que decimos "esto es lo que somos, es en lo que nos hemos convertido" y, muy especialmente, es cuando reconocemos lo que más atesoramos". Nosotros atesoramos a nuestra familia, así de sencillo. 


Faltó decirles, que Vanesa Redgrave, decía esas palabras encarnando a una madura enfermera Jenny, en un especial de Navidad de 2014, de la serie británica de época denominada: "Llamen a la partera" (¡créanme que no es broma!).


Esta Navidad, más que nunca para nuestra familia, anuncia Futuro. Lo abrazaremos con amor. Es mi deseo que esta ilusión tan especial para nosotros se recree bajo distintas formas, las que ustedes hayan elegido, las que la vida les proponga o imponga, en cada uno de sus hogares, con los suyos, en paz. ¡Feliz Año 2017! ¡Salud! 


Mientras brindamos juntos...cedo la palabra al poeta que con sabiduría dice: " ... de vez en cuando la vida afina con el pincel, se nos eriza la piel, faltan palabras..." ¿Lo escuchamos?


https://youtu.be/3isBdFbLJrE